Por primera vez en 97 años, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no presidirá la Cámara de Diputados durante toda una Legislatura. La debacle electoral lo ha reducido a la quinta fuerza política en San Lázaro, y su lugar en la Mesa Directiva será ocupado por su antiguo aliado, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Esta situación marca un hito en la historia del partido que dominó el Poder Legislativo durante 68 años consecutivos.
El fin de una hegemonía legislativa
El PRI, que nació como Partido Nacional Revolucionario (PNR) en 1929, mantuvo el control absoluto de la Cámara de Diputados desde su fundación hasta 1997, cuando perdió la mayoría absoluta. Sin embargo, siempre logró presidir la Mesa Directiva al menos un año por Legislatura bajo el esquema de alternancia entre las tres principales fuerzas. En la LXVI Legislatura, esto será imposible: el partido no tendrá la presidencia en ninguno de los tres años.
Desde 1940 hasta 1997, el PRI presidió la Mesa Directiva en 273 ocasiones de forma ininterrumpida. Incluso después de las reformas que democratizaron el órgano, logró encabezarlo 13 veces más en este siglo, siendo la diputada Marcela Guerra la última priista en ocupar el cargo.
Crisis en los congresos estatales
La debacle no se limita al ámbito federal. En 31 de los 32 congresos estatales, la representación priista se ha reducido drásticamente. Actualmente, el PRI cuenta con solo 89 legisladores locales en todo el país: 35 de mayoría relativa y 54 plurinominales. En 14 estados, su bancada se reduce a un solo diputado.
El partido solo gobierna en dos entidades: Coahuila y Durango. En Durango, Morena lidera el congreso local con 11 legisladores frente a 7 priistas. Coahuila es el último bastión absoluto, donde tras las elecciones locales, el PRI ganó los 16 distritos de mayoría relativa, asegurando el único control legislativo total que le queda.
De la mayoría absoluta al ocaso
El PRI dominó el Poder Legislativo desde 1929 hasta 1979, cuando la introducción de diputados plurinominales permitió la entrada de la oposición. Perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados en 1997 y la mayoría en el Senado en el año 2000. La desaparición de la Gran Comisión y la creación de la Mesa Directiva como órgano anual de gobierno fueron impulsadas por Porfirio Muñoz Ledo, exmilitante y expresidente nacional del PRI, quien unió a la oposición para acorralar al viejo régimen.
Según datos oficiales, el PRI aún tiene más de un millón de militantes, pero enfrenta severas dificultades para movilizar el voto. La crisis refleja un declive que comenzó hace décadas y que ahora se manifiesta en su mínima presencia legislativa.



