Ousmane Dembélé, conocido por su timidez fuera de la cancha, se transformó en una figura devastadora dentro del campo al anotar un triplete en la victoria de Francia por 1-4 sobre Noruega en el Mundial 2026. El delantero francés, Balón de Oro de 2025, demostró una vez más por qué es considerado uno de los mejores futbolistas del mundo.
Un triplete en 32 minutos
Dembélé marcó tres goles en los primeros 32 minutos del partido, con un primer tanto con la pierna derecha y los dos siguientes con la izquierda, todos al poste derecho del arquero Egil Selvik. El jugador, que suele ser callado y reservado, encontró en el gol su forma de expresión. “Llegaba a los entrenamientos sin decir una palabra. Se cruzaba conmigo y no me daba los buenos días”, recordó Thomas Tuchel, quien lo entrenó en el Borussia Dortmund.
La actuación de Dembélé opacó el esperado duelo entre Kylian Mbappé y Erling Haaland, quien no fue titular. El descuento de Thelo Aasgaard para Noruega apenas maquilló el marcador, pero Mike Maignan detuvo un penalti a Jørgen Larsen para evitar la reacción escandinava. Désiré Doué cerró la goleada en el último minuto, sellando el 1-4 final.
Victoria dedicada a Deschamps
El triunfo tuvo un significado especial para Francia, ya que cumplió la promesa hecha a Didier Deschamps, quien no estuvo en el banquillo tras viajar a Francia por el fallecimiento de su madre. El equipo cerró la fase de grupos como líder, de la mano de un Dembélé descomunal que convirtió su timidez en goles.



