El Mundial como respiro en medio de la tragedia
El Mundial de Fútbol 2026 en México ha significado un respiro ante las tragedias que vive el país, no como un olvido de las crisis, sino como un reconocimiento de que es un lujo poder permitirse la alegría en ese contexto. A pesar de la derrota de la Selección Nacional contra Inglaterra, se espera que el jolgorio mundialista continúe.
México es un país profundamente futbolero: el 64% de los mexicanos es aficionado al fútbol, frente al promedio mundial del 51%, según datos de Nielsen de 2025. El Mundial no solo se vive en los estadios, sino también en las calles y, cada vez más, en las redes sociales, debido en parte a los precios excesivos de los boletos.
La segunda pantalla: una experiencia social virtual
Para quienes ven el Mundial desde casa, la experiencia ya no se limita a la televisión. Estudios como el de Weiman et al. sobre la "Social Second Screen" muestran que gran parte de los aficionados utiliza el teléfono móvil para comentar el partido, participar en grupos de WhatsApp, consultar redes sociales o reaccionar en tiempo real, convirtiendo el evento en una experiencia social virtual. Es común ver a personas reunidas viendo partidos y, al mismo tiempo, comentándolos con quienes no están presentes. Así, la mente se encuentra en múltiples reuniones simultáneas, en un curioso multiverso. Incluso se puede sentir que se vio el partido juntos gracias a los comentarios compartidos.
Aún es pronto para determinar si esto afectará la forma en que se llevan las relaciones celebratorias, pero sugiere una sensación de conexión emocional intensa combinada con aislamiento físico.
TikTok como plataforma principal para vivir el Mundial
En cuanto a redes sociales, los mexicanos prefieren TikTok para seguir el Mundial, pero no tanto para ver jugadas o canales oficiales, sino para experimentar las emociones y vivencias de otros aficionados. Así, muchos participaron de la Fiesta del Ángel en la CDMX, la Minerva en Guadalajara o la Macroplaza en Monterrey a través de imágenes en directo compartidas en la plataforma. Estos videos contagian la emoción y generan un sentimiento de algarabía y optimismo colectivo.
Tras la tragedia de la última celebración en el Ángel, se espera mayor mesura, pues el Mundial merece conservar la alegría que ha generado en una nación a la que se le había hecho creer que estaba rota y dividida.
El fenómeno del '¿Y si sí?'
El mantra nacional "¿Y si sí?" no surgió de una institución, propaganda o eslogan comercial. Se atribuye a Efraín Juárez, quien lo pronunció en un video de TikTok durante la Liguilla MX, al presentar la lista de convocados con música de Juan Gabriel. En pocos días pasó de ser una porra local a un himno mundialista global. Este fenómeno no refleja soberbia, sino la posibilidad de algo no evidente ni esperado, alimentando la esperanza partido a partido.
Ofensas y autocorrección en redes
En redes sociales, algunos usuarios se ofenden porque otros no apoyan a sus equipos favoritos, como si no se pudiera tener preferencias. Esto revela un problema: haber olvidado que es posible discrepar sin convertir la diferencia en una ofensa.
Sin embargo, tras el enfrentamiento entre ecuatorianos y mexicanos, surgieron mensajes conciliadores, indicando una autocorrección comunitaria. Influencers mexicanos con millones de seguidores publicaron disculpas hacia la afición ecuatoriana, acumulando miles de reacciones positivas de ambos países. Asimismo, varios ecuatorianos expresaron que no se debe denostar a toda una nación por los desaires de unos pocos. Este fenómeno de autocorrección horizontal no requirió intervención institucional ni de las plataformas, sugiriendo la existencia de normas sociales digitales emergentes sobre los límites de la celebración deportiva.
Cuando pasa el fútbol, pasa mucho más que el fútbol. Nos da la oportunidad de observar otros fenómenos que atraviesan nuestra mexicanidad y nuestra humanidad. Es importante seguir formando parte de este fenómeno y de la algarabía.



