Cinco futbolistas en el Mundial 2026 bajo la sombra de acusaciones sexuales
Mientras la Copa Mundial de la FIFA 2026 entra en su etapa de eliminación directa, cinco futbolistas con participación en la competencia han sido vinculados en distintos momentos con investigaciones o procesos judiciales por presuntos delitos sexuales. Los casos, que abarcan desde investigaciones archivadas hasta procesos penales aún abiertos, han vuelto a colocar bajo escrutinio la política del fútbol internacional respecto a jugadores que siguen siendo elegibles para competir mientras enfrentan acusaciones graves. Ninguno de los cinco futbolistas ha sido condenado por estos hechos.
Thomas Partey: proceso penal en Reino Unido
El mediocampista ghanés Thomas Partey enfrenta uno de los casos de mayor repercusión. Las autoridades británicas mantienen un proceso penal en su contra por múltiples cargos de violación y agresión sexual relacionados con denuncias presentadas por varias mujeres. Partey ha rechazado todas las acusaciones. Su situación incluso tuvo repercusiones durante el Mundial, ya que reportes señalaron que tuvo problemas migratorios para ingresar a Canadá antes del debut de Ghana.
Achraf Hakimi: investigación en Francia
El lateral del Paris Saint-Germain, Achraf Hakimi, continúa bajo investigación en Francia tras ser acusado de presunta violación por una mujer en 2023. Hakimi ha negado los señalamientos desde el inicio del caso y no ha sido juzgado ni condenado. Mientras el proceso continúa, sigue siendo capitán y una de las principales figuras de Marruecos.
Ryan Mendes: investigación en Nueva Zelanda
El capitán caboverdiano Ryan Mendes es investigado por autoridades de Nueva Zelanda por una presunta violación ocurrida durante un torneo celebrado en marzo. De acuerdo con los reportes, la presunta víctima sería una persona que trabajaba como enlace entre la FIFA y la selección de Cabo Verde. Hasta ahora, Mendes no ha emitido una declaración pública sobre el caso.
Kaishū Sano: acuerdo extrajudicial en Japón
El mediocampista japonés Kaishū Sano fue detenido en 2024 por una presunta agresión sexual grupal. Posteriormente fue liberado y diversos medios japoneses informaron que el caso concluyó mediante un acuerdo extrajudicial. Sano ofreció disculpas públicas a la denunciante y afirmó que asumiría las consecuencias de sus actos. No fue condenado penalmente.
Junya Ito: caso desestimado
También integrante de la selección japonesa, Junya Ito fue investigado por presunta agresión sexual en 2024. El futbolista negó las acusaciones y presentó una demanda contra la denunciante. La fiscalía terminó desestimando el caso por insuficiencia de pruebas, decisión que fue cuestionada por la representación legal de la mujer.
Debate sobre protocolos en el fútbol internacional
La presencia de estos futbolistas en la fase de eliminación directa ha reabierto la discusión sobre los protocolos del fútbol internacional frente a acusaciones de violencia sexual. La FIFA señaló, al ser consultada por Front Office sobre uno de los casos, que toma "muy en serio cualquier acusación de mala conducta", aunque no respondió específicamente sobre la participación de los jugadores involucrados. Organizaciones dedicadas a la atención de víctimas de violencia sexual han pedido que las federaciones deportivas adopten políticas más estrictas para proteger a las denunciantes y revisar los criterios bajo los cuales un jugador puede seguir representando a su selección mientras enfrenta investigaciones de esta naturaleza. Aunque los expedientes legales son distintos y se encuentran en diferentes etapas, todos coinciden en un punto: ninguno de los futbolistas ha recibido una sentencia condenatoria, por lo que mantienen la presunción de inocencia mientras sus casos continúan o, en algunos casos, ya fueron cerrados sin condena.



