En 2001, Geely logró un hito histórico al convertirse en el primer fabricante privado incluido en el índice oficial de productores de automóviles de China. Este hecho marcó el inicio de una transformación que llevaría a la compañía a controlar marcas como Volvo, Lotus y a participar en Mercedes-Benz y Aston Martin.
Los inicios: de piezas de refrigeradores a motocicletas
La historia comenzó en 1986, cuando Li Shufu, también conocido como Eric Li, fundó la empresa en Taizhou, provincia de Zhejiang. Con solo 23 años, detectó una oportunidad en el mercado de piezas para refrigeradores. Su capital inicial provino de sus ahorros como fotógrafo ambulante y un préstamo familiar, según relata BBC World.
Hacia 1989, los problemas comerciales y el contexto político en China lo llevaron a abandonar el negocio de refrigeradores. Tras estudiar ingeniería, incursionó en la construcción y luego en la fabricación de motocicletas. En 1997, dio el salto al mundo automotriz con la idea de fabricar vehículos asequibles. Un año después, lanzó el Haoqing, su primer automóvil.
El crecimiento acelerado y el reconocimiento oficial
La transición no fue fácil: hubo intentos fallidos, problemas regulatorios y prototipos que nunca se comercializaron. Sin embargo, en 2001, Geely se convirtió en el primer fabricante privado incluido en el índice oficial de productores de automóviles de China. Para 2002, ya figuraba entre los diez fabricantes más importantes del país.
En 2003 se creó formalmente Zhejiang Geely Holding Group, y en 2005 la compañía comenzó a cotizar en la Bolsa de Valores de Hong Kong. En 2012 apareció por primera vez en la lista Fortune Global 500, y en 2014 presentó el sedán BoRui con la misión de fabricar automóviles refinados para todos. Para 2020, el grupo había superado los 10 millones de vehículos vendidos a nivel mundial; cinco años después, esa cifra rebasó los 20 millones de unidades acumuladas.
La compra de Volvo: un punto de inflexión
El momento que transformó la percepción internacional de Geely llegó en 2010, cuando adquirió el 100% de Volvo Cars a Ford Motor Company. El acuerdo se firmó el 28 de marzo y se completó el 2 de agosto de ese año. Según la empresa, esta operación le otorgó prestigio internacional, experiencia tecnológica y acceso a mercados occidentales.
Expansión global: Lotus, Mercedes-Benz, Aston Martin y más
La adquisición de Volvo no fue un caso aislado. En 2017, Geely adquirió el 49.9% de Proton, fabricante malasio, y una participación de control del 51% de Lotus, la marca británica de autos deportivos de lujo. Ese mismo año compró Terrafugia, empresa estadounidense de movilidad aérea, y se convirtió en el mayor accionista de AB Volvo, fabricante de vehículos comerciales, con el 8.2% del capital y el 15.6% de los derechos de voto.
En 2018, invirtió alrededor de 9,000 millones de dólares para adquirir una participación del 9.69% en Daimler AG, matriz de Mercedes-Benz. Más tarde formó una empresa conjunta 50-50 con Daimler para desarrollar la marca smart como vehículos eléctricos premium. En 2022 compró una participación inicial del 7.60% en Aston Martin Lagonda, que aumentó a aproximadamente 17% en 2023. También firmó acuerdos con Renault para el desarrollo de trenes motrices.
Hoy, Geely controla marcas como Volvo, Lotus, Proton, smart, Lynk & Co, Zeekr, LEVC y Aston Martin, además de sus inversiones en Mercedes-Benz y AB Volvo. Con información de Geely y BBC World.



