El segmento de salud, pólizas colectivas y riesgos del trabajo (ART) en Latinoamérica enfrenta una fuga estructural debido a dolencias físicas. Fisify, una plataforma española de fisioterapia y kinesiología digital con inteligencia artificial, llega a la región con un modelo que prioriza la prevención, la rehabilitación remota y el acompañamiento humano. Las patologías musculoesqueléticas (MSK) representan una de las principales partidas de gasto siniestral del sector, y los asegurados exigen valor más allá del siniestro.
El problema en cifras: el costo de las patologías MSK
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los accidentes y enfermedades laborales suponen aproximadamente el 4% del PIB anual mundial, y en América Latina muchas de estas pérdidas son prevenibles. La OIT y la OMS (2023) señalan que las patologías musculoesqueléticas se encuentran entre las enfermedades profesionales más comunes. Un estudio de Jiménez (2014) y SciELO México (2019) indica que cerca del 30% de la morbilidad ocupacional corresponde a trastornos MSK. Además, una investigación publicada en PLOS ONE (2022) revela que el 57% de los pacientes no completa la fisioterapia para la lumbalgia, lo que alarga los episodios y encarece los costos.
El modelo reactivo: un paradigma agotado
Actualmente, las aseguradoras de salud, prepagas, EPS, ISAPRES y ART operan en modo reactivo: el asegurado solo percibe el valor de su póliza cuando ocurre un siniestro. A esto se suman redes concentradas en grandes urbes y una dependencia de la consulta presencial. Las patologías MSK son una de las primeras causas de uso asistencial, lo que genera tres problemas clave: ausencia de prevención, alta siniestralidad y abandono del tratamiento. La intervención llega tarde, el gasto MSK pesa cada vez más en la cuenta técnica y muchos pacientes no completan su rehabilitación, incrementando el costo medio por póliza.
Fisify: de España a Latinoamérica
Fisify nació en el País Vasco a partir de una observación clínica: la mayoría de las recaídas MSK no se deben a un mal diagnóstico, sino al abandono del tratamiento por distancia, horarios y costos de traslado. Sobre esa base, la compañía construyó un modelo de prevención y rehabilitación digital con acompañamiento humano, que ya opera en España, Chile, Argentina, México y Brasil. Su enfoque está dirigido a seguros de salud, colectivos y ART, donde el gasto MSK es estructural.
“Para una aseguradora, cada tratamiento que no se completa es un episodio más largo y un coste más alto. Resolver el acceso es resolver siniestralidad”, explicó Egoitz Lazkano, CEO y fisioterapeuta fundador de Fisify.
Aurya: el asistente con inteligencia artificial
El núcleo de la plataforma es Aurya, un asistente con inteligencia artificial que guía al asegurado con rutinas personalizadas, seguimiento y recomendaciones clínicas. Actúa antes de que una molestia se convierta en un episodio de mayor costo. Cuando la rehabilitación es necesaria, se activa el modelo de fisioterapia digital, que permite avanzar en la recuperación desde casa, evitando desplazamientos, esperas y la fricción de la atención presencial.
Un nuevo modelo de relación con el asegurado
Con este enfoque, la aseguradora deja de operar en modo reactivo, presente solo cuando hay siniestro, y pasa a formar parte del día a día del asegurado, promoviendo prevención y bienestar. Esto impacta directamente en la reducción de la siniestralidad MSK. Cuando el siniestro es inevitable, el modelo ofrece una rehabilitación más accesible, flexible y acompañada, mejorando la experiencia del asegurado y favoreciendo la continuidad del tratamiento.
Fisify busca consolidarse en Latinoamérica como un socio tecnológico-clínico para compañías de salud, colectivos y ART que evolucionan hacia una salud MSK preventiva, accesible y medible.



