La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) ha puesto en marcha diversas iniciativas científicas para enfrentar el desafío de las 12,500 toneladas diarias de residuos sólidos que genera la Ciudad de México. A través de proyectos de biodigestión, reciclaje y ecodiseño, los académicos buscan transformar la basura en recursos valiosos como energía, biofertilizantes y nuevos materiales, evitando así la contaminación ambiental.
Biodigestión anaerobia: de residuos orgánicos a biogás y fertilizantes
La doctora Adela Irmene Ortiz López, del Departamento de Procesos y Tecnología de la Unidad Cuajimalpa, lidera un proyecto centrado en la biodigestión anaerobia. Este proceso biotecnológico utiliza microorganismos para degradar la materia orgánica en ausencia de oxígeno, produciendo biogás utilizable para calentar instalaciones y biofertilizantes de alta calidad para el sector agrícola. El equipo ha implementado un biodigestor para procesar estiércol porcino, cuyo gas se emplea en instalaciones pecuarias y cuyo subproducto sirve como fertilizante.
Recuperación de compuestos valiosos de residuos agroindustriales
El doctor José Campos Terán ha implementado un programa de separación de plásticos en la Unidad Cuajimalpa y, además, investiga el potencial de los desechos agroindustriales. Mediante métodos físicos, químicos y biotecnológicos, su equipo recupera azúcares, fibras y compuestos bioactivos de cáscaras de frutas como naranja, mango y plátano, así como pigmentos naturales como licopeno y carotenoides de la piel de jitomate. Estos compuestos tienen aplicaciones en alimentos, cosmética y empaques biodegradables. También se investiga la obtención de ácidos biológicos como el propiónico y succínico, utilizados en la industria alimentaria.
"Estos mecanismos biotecnológicos posibilitan emplear restos de alimentos, materia natural residual o estiércoles para generar energía térmica, electricidad o insumos agrícolas", señaló la UAM en un comunicado.
Ecodiseño y medición de huella de carbono
La Unidad Cuajimalpa realiza mediciones periódicas de su huella de carbono, evaluando emisiones por uso energético, operación y movilidad. Por su parte, la doctora Alethia Vázquez Morillas, de la Unidad Azcapotzalco, promueve el ecodiseño como solución a largo plazo. "No sólo se trata de reciclar, sino de diseñar mejor desde el inicio, pensando en todo el ciclo de vida de los materiales", apuntó la académica.
La UAM hace un llamado a separar subproductos, reducir consumos innecesarios, reutilizar componentes y concientizar sobre el destino final de la basura, prácticas que deben integrarse en hogares, espacios laborales y comunidades.



