Pemex registró en mayo un procesamiento de crudo de 941,158 barriles diarios, lo que representa una caída del 11.8% respecto a los 1,067,820 barriles diarios de abril, según datos oficiales de la empresa productiva del Estado. Este descenso interrumpe la tendencia alcista que se había mantenido desde mayo de 2025, cuando se superó el millón de barriles diarios por primera vez en varios años.
Minatitlán, la refinería más afectada
La refinería de Minatitlán, en Veracruz, fue la que registró la mayor contracción en mayo, con un procesamiento de apenas 56,646 barriles diarios, frente a los 119,368 barriles de abril, una caída del 52%. Este complejo, que tiene más de 100 años de operación, operó con una mezcla 50-50 de crudo pesado y ligero, cuando anteriormente procesaba casi exclusivamente crudo pesado.
Le sigue la refinería de Madero, en Tamaulipas, con 92,602 barriles diarios, un 16% menos que los 110,151 barriles de abril. En contraste, la refinería de Salamanca, que en abril había caído a 55,720 barriles diarios, mostró una recuperación en mayo al alcanzar 94,216 barriles diarios, aunque aún lejos de los 110,000 a 135,000 barriles que procesaba antes.
Producción de combustibles también a la baja
La producción total de petrolíferos en las seis refinerías nacionales fue de 951,166 barriles diarios en mayo, un 9.1% menos que los 1,053,491 barriles de abril. La producción de gasolinas sumó 321,469 barriles diarios (306,921 de regular y 14,548 de premium), una disminución del 17.1% frente al mes anterior. El diésel alcanzó 252,359 barriles diarios, un 3.2% menos que en abril.
Por refinería, Minatitlán fue la que menos combustibles produjo, con 74,453 barriles diarios de gasolinas, diésel, combustóleo y otros derivados. Le siguen Salamanca, con 87,184 barriles, y Madero, con 100,922 barriles. En el extremo opuesto, la refinería de Tula, en Hidalgo, reportó el mayor desempeño, con 242,854 barriles diarios.
Expertos señalan falta de mantenimiento
Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, explicó que las refinerías de Minatitlán y Madero, con más de un siglo de operación, requieren una “liberación de presión” debido a la falta de mantenimientos preventivos y modernización. “Vamos a ver una mejor adecuación en cuanto a la entrada de crudo para que puedan tener un mejor balance estas plantas y esto minimice la necesidad de mantenimientos, los problemas de operación y con esto puedan mantenerse con menores problemas”, puntualizó.
Pech agregó que, aunque se está inyectando crudo ligero en las refinerías para reducir el estrés operativo, no se traduce en un aumento de gasolinas y combustibles de mayor valor porque las unidades de hidrodesulfuración y coquización no operan de manera óptima. “Está metiendo crudo ligero para poder estresar menos a las refinerías, pero no están obteniendo la misma cantidad de productos como gasolinas”, indicó.
El gobierno federal ha afirmado que Pemex ya recuperó su capacidad de refinación, con una producción de hidrocarburos superior al millón de barriles por día, pero incidentes como explosiones, incendios y paros operativos de emergencia en los últimos meses han afectado el desempeño de los complejos.



