La Casa del Dragón 3x3: Rhaenyra enfrenta crisis y la amenaza de Daeron
La Casa del Dragón 3x3: Rhaenyra enfrenta crisis y Daeron

El capítulo 3 de La Casa del Dragón temporada 3 deja claro que sentarse en el Trono de Hierro era apenas el comienzo para Rhaenyra Targaryen. Después de tomar King’s Landing y consolidarse como reina, ahora debe enfrentar un reino dividido, sin recursos y con aliados que empiezan a cuestionar algunas de sus decisiones.

El inicio del reinado de Rhaenyra: gobernar es más complicado que conquistar

Rhaenyra descubre un panorama desolador: las arcas de la Corona están vacías tras la retirada de oro por los Hightower, la escasez de alimentos afecta a la población y la plaga de ratas persiste desde la matanza de cazarratas ordenada por Aegon. La reina busca consejo en Alicent Hightower, quien conoce el peso de gobernar durante la enfermedad de Viserys. Aunque enfrentadas durante años, ambas comparten ahora la misma carga.

Para proteger a su familia, Rhaenyra envía a Joffrey de regreso al Valle, convencida de que permanecer en King’s Landing es un riesgo.

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Crisis alimentaria y tensiones con los nobles

Uno de los momentos centrales ocurre cuando Rhaenyra enfrenta a los nobles que almacenan comida mientras la ciudad pasa hambre. Organiza una cena con los ciudadanos más ricos y les sirve un platillo preparado con ratas, exhibiendo el contraste entre quienes tienen alimentos y quienes apenas sobreviven. La Guardia Real confisca provisiones escondidas en bodegas para repartirlas entre la población.

La medida mejora su imagen frente al pueblo, especialmente después de que el Septo se negara a reconocer su coronación por no guardar luto tras la muerte de Aegon. Mysaria le hace ver que el respaldo popular puede ser más importante que cualquier ceremonia religiosa.

Corlys Velaryon reclama reconocimiento para su familia

Los problemas también llegan desde su propio consejo. Tras el nombramiento de nuevos jinetes de dragón, Corlys Velaryon pide que Addam y Alyn sean reconocidos como miembros de la Casa Velaryon para asegurar Driftmark. Rhaenyra se niega, argumentando que reconocerlos podría abrir un debate sobre la legitimidad de otras sucesiones, incluida la suya. Corlys le recuerda que varios de sus hijos fueron legitimados pese a las dudas sobre su origen. Es el primer desacuerdo importante entre dos de los aliados más cercanos de la reina.

Daeron Targaryen: una nueva pieza en la guerra

Mientras Rhaenyra intenta estabilizar el reino, Daemon recibe la misión de encontrar a Daeron, el hijo menor de Viserys y Alicent, enviado años atrás a las tierras de los Hightower. Lord Ormund Hightower entrega a un joven que supuestamente es el príncipe, pero Alicent reconoce de inmediato que no es su hijo. Todo fue una maniobra para proteger al verdadero Daeron, quien continúa bajo resguardo de los Hightower. La escena confirma que el príncipe seguirá teniendo un papel importante en la guerra y que los Verdes conservan una ventaja.

El episodio anticipa una etapa más dura

El cierre deja abiertas varias historias. Un domador de dragones escapa de Tumbleton para advertir que los Hightower recuperaron la ciudad infiltrándose entre los habitantes. Rhaenyra plantea un ataque, pero recibe una advertencia: hacerlo significaría acabar con cientos de civiles. Mientras las banderas de los Hightower arden, el episodio termina con la frase “Quemenlo todo”, un guiño al futuro de la dinastía Targaryen y al destino de Poniente.

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