La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró obras en dos municipios del Estado de México por diversos delitos ambientales, tras denuncias ciudadanas que señalaban operaciones que afectaban ecosistemas forestales y el procesamiento de madera talada ilegalmente.
Inspecciones y clausuras
De acuerdo con la Profepa, las inspecciones realizadas en los lugares denunciados resultaron en la clausura de dos predios en Jilotzingo y de un centro de almacenamiento y transformación de materias primas forestales en Almoloya del Río. Además, se aseguró de manera precautoria madera y maquinaria.
Paraje “El Jazmín”
Tras recibir una denuncia por presuntos delitos ambientales, personal de la Profepa inspeccionó un predio en el paraje conocido como “El Jazmín”, en la comunidad de Rancho Blanco. Se detectó que en una superficie de 15 hectáreas se realizaban obras, la zona estaba conformada por pastizal surgido a partir de la deforestación y árboles de encino. La denuncia advertía sobre el presunto derribo de árboles y el cambio de uso de suelo para abrir un camino con maquinaria pesada. Durante la visita, las personas presentes no atendieron la diligencia ni permitieron verificar la existencia de la autorización en materia de impacto ambiental y cambio de uso de suelo emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Por ello, la Profepa impuso la clausura temporal total de las obras, colocando sellos en el acceso principal.
Construcción irregular de vivienda
Otra inspección se realizó en un predio en Santa María Mazatla, también en Jilotzingo, donde se encontraron trabajos para abrir una brecha y construir un terraplén para edificar una vivienda. Los trabajos abarcaban tres mil metros cuadrados y para realizarlos se removieron ejemplares de encino con maquinaria pesada. Al no acreditarse la autorización de Semarnat para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, la Profepa impuso la clausura total temporal de las obras y actividades, colocando sellos de clausura, e inició el procedimiento administrativo para determinar responsabilidades.
Procesamiento ilegal de madera
El 10 de junio se inspeccionó un centro de almacenamiento y transformación de materias primas forestales en Almoloya del Río. Los responsables no acreditaron contar con la autorización correspondiente para operar ni demostraron que la madera fuera de origen legal. Por estas irregularidades, se estableció la clausura total temporal del centro “Daniel Martínez Alvarado” y se aseguró madera en rollo, madera en escuadría y diversa maquinaria, que quedó bajo depósito en las instalaciones del aserradero.
La Profepa dará seguimiento a los procedimientos administrativos en los tres casos y realizará las diligencias necesarias para verificar el cumplimiento de las medidas de seguridad impuestas, así como para determinar las sanciones conforme a la legislación ambiental vigente.



