Un ataque con un artefacto explosivo detonado el sábado al paso de un autobús en una carretera del suroeste de Colombia dejó al menos 13 muertos y 38 heridos, según informaron las autoridades. La explosión ocurrió en la vía Panamericana, sector de El Túnel en Cajibío, departamento del Cauca.
Inicialmente, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, reportó siete civiles muertos y más de 17 heridos. Horas después, la secretaria de Salud del Cauca, Carolina Camargo, actualizó la cifra a 12 fallecidos en el lugar y uno más en un hospital, además de 38 heridos, entre ellos cinco menores de edad.
El presidente Gustavo Petro condenó el atentado y pidió la máxima persecución mundial contra el grupo narcoterrorista responsable. Anunció que se dispondrán los mejores soldados para enfrentarlos y solicitó a la unidad de análisis financiero actuar sobre sus finanzas.
El ejército colombiano realiza sobrevuelos y acciones de control para verificar la posible presencia de otros artefactos explosivos en la zona. Las autoridades atribuyen el ataque a disidentes de la guerrilla de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016.
Este atentado se suma a una serie de ataques en la región, incluyendo uno contra una base militar en Cali el viernes, que dejó dos heridos. En 2025, sangrientos atentados contra la fuerza pública en la zona han marcado la peor ola de violencia del país en la última década.



