Instantes antes del partido entre México y Ecuador por los Dieciseisavos de final del Mundial 2026, los aficionados en el Estadio CDMX corearon al unísono "¡No están solos!", un mensaje de apoyo dirigido a Venezuela, que sufrió dos devastadores sismos el pasado 24 de junio.
Un grito que cruzó fronteras
El sonido local del estadio alentó a los presentes: "Que se escuche fuerte y que se escuche lejos, hasta Venezuela: ¡No están solos! ¡No están solos!". La afición respondió con entusiasmo, y figuras como Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, se unieron al coro.
Devastación en La Guaira
La Guaira, Venezuela, fue la zona cero de los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5, que causaron casi dos mil muertos. Lia Poggio, jefa para Venezuela de la misión de la Organización Internacional de Migraciones, señaló que La Guaira se encuentra "en una fase de asistencia inmediata. La situación es bastante crítica". La prioridad es brindar asistencia y "que las personas puedan acceder a servicios de forma digna".
Cifras alarmantes
El Gobierno de Venezuela contabiliza cerca de 16 mil damnificados tras los sismos. Estimaciones de la ONU elevan la cifra a hasta 50 mil desaparecidos y casi 7 millones de personas afectadas.
El partido se retrasó por tormenta eléctrica
El encuentro entre México y Ecuador inició a las 8 de la noche, luego de ser aplazado por una tormenta eléctrica en la CDMX. El nuevo horario se anunció en la transmisión oficial y a través de los parlantes del estadio Azteca. Los equipos salieron poco después a calentar sobre el campo. Este es el segundo partido mundialista afectado por el clima, tras la suspensión del Francia-Irak la semana pasada, que terminó al finalizar el primer tiempo.



