El Gobierno de la Ciudad de México inauguró las obras de renovación del Tren Ligero, ahora denominado El Ajolote, con una inversión de casi 2 mil 400 millones de pesos. Se pusieron en marcha 17 nuevos convoyes fabricados en China, con el objetivo de duplicar la capacidad de traslado entre Tasqueña y Xochimilco rumbo al Mundial de Futbol.
Durante el acto inaugural, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, defendió los murales con la figura del ajolote y el color lila en obras públicas, ante críticas de quienes hablan de 'ajolotizar la ciudad'. Afirmó que 'ajolotizar' significa llenar de color, construir Utopías, transformar el espacio público y modernizar el transporte.
Brugada destacó que la modernización del tren es una de las obras más importantes de su administración, con beneficio permanente para el sur de la ciudad. Con los nuevos trenes de alta tecnología, la afluencia diaria pasará de 130 mil a 250 mil pasajeros, y los tiempos de espera se reducirán de seis a cuatro minutos, con meta de llegar a tres minutos.
Adelantó que próximamente se construirán tres puentes vehiculares en cruces estratégicos para evitar interrupciones. Usuarios como Ximena Martínez celebraron la mejora, señalando que ahorrarán hasta 40 minutos en traslados diarios y se reducirán aglomeraciones y acosos sexuales.
En un recorrido, el trayecto de terminal a terminal duró 31 minutos, con intervalos de dos minutos entre estaciones. Sin embargo, en la estación Estadio Azteca, pasajeros fueron desalojados de una unidad sin explicación.



