México cerró un 2025 histórico con 47.7 millones de turistas internacionales, pero el panorama para este verano de 2026 es crítico. El sexto país más visitado del mundo y el mejor calificado en América por sus recursos naturales, según el índice de Desarrollo de Viajes del Foro Económico Mundial (WEF), se encuentra bajo presión por el cambio climático.
Efectos visibles en los destinos
Los efectos de este fenómeno ya se observan en los destinos turísticos del país, un ejemplo de ello es la llegada masiva de sargazo a las playas del Caribe Mexicano. Dicho fenómeno es resultado directo del cambio climático y las alteraciones ambientales. Aunque hasta el momento la presencia de la alga en algunas de las principales playas del destino no ha generado cancelaciones masivas, sí genera malestar entre los turistas que visitan menos días el destino.
Para la temporada de junio y julio, la Secretaría de Turismo de Quintana Roo prevé la llegada de 1.2 millones de turistas nacionales e internacionales; sin embargo, la falta de asientos de avión, los conflictos internacionales y la presencia de sargazo podría generar alguna disminución.
De hecho, el Sistema de Vigilancia del Sargazo (SaWS) y el Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida proyectan que la cantidad de sargazo en regiones como el Caribe y la costa sureste de Florida seguirán aumentando en los próximos meses y se intensificarán.
“Se prevé que 2026 sea otro año con una alta concentración de sargazo, es decir, la cantidad superará 75% de los valores históricos y probablemente se alcance un récord para el verano de 2026”, indica el SaWS. A la pérdida de ingresos en el turismo, se suman los costos de limpieza que pueden fluctuar entre 1.0 y 1.5 millones de dólares anuales por cada kilómetro de litoral, según un documento de BBVA que cita a la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales de la UNAM. Dicha cifra engloba la contención en el mar mediante barreras, el uso de barcos, bandas transportadoras, la contratación de personal y el constante transporte del residuo. La recolección del sargazo está a cargo de la Secretaría de Marina, las autoridades de Quintana Roo, así como la iniciativa privada.
Omisiones en la protección ambiental
Aaron Siller, director regional en la oficina sureste del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA), recordó que el turismo es una de las principales actividades económicas y para que este exista debe haber atractivos, que en el caso de Quintana Roo, el principal destino de México, están relacionados con la naturaleza. Sin embargo, a lo largo del tiempo como país ha habido una omisión en la protección de los recursos naturales.
“Muchas actividades económicas han puesto en riesgo los ecosistemas, tanto por cambio climático como por contaminación del ambiente. Si queremos mantener esta actividad tenemos que mantener nuestros recursos naturales, que son evidentemente, la gallina de los huevos de oro”.
Mencionó que el problema es que actualmente existe una asimetría entre el incremento de las zonas bajo resguardo y los recursos económicos asignados a las dependencias federales para su supervisión.
"Año con año ha habido una tendencia a reducir los presupuestos de las autoridades ambientales. Cada año la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) tiene más superficie para proteger, pero menos presupuesto para hacerlo. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no tiene inspectores o no tiene combustible para las inspecciones", afirmó. Dijo que la contracción en el gasto operativo limita la capacidad del Estado como ente regulador ante la llegada de inversión para nuevos proyectos.
Infraestructura dañina
A lo anterior se suman decisiones que ha tomado el Estado y que también han afectado al ecosistema y que podrían afectar aún más a futuro. Tal es el caso de la construcción de megaproyectos como el Tren Maya, en la administración de López Obrador, que provocó la pérdida de más de seis mil 600 hectáreas de cobertura forestal, además de daños irreversibles en el acuífero, cenotes y cuevas. El especialista indicó que la autorización para que el Tren Maya incorpore el transporte de carga de diésel modifica el perfil de riesgo de la península de Yucatán debido a las características del subsuelo kárstico, una plataforma de roca caliza altamente permeable.
"Ya no sólo es un tren de pasajeros, sino ya es transporte de diésel en un tren que por las condiciones del subsuelo pone en riesgo el acuífero. Si se llega a descarrilar un tren y se derrama el diésel, se contamina toda el agua", advirtió el directivo. Siller resaltó como uno de los principales obstáculos para un adecuado uso de los recursos naturales, la falta de consultas públicas y la imposición de barreras formalistas que restringen la participación ciudadana.
En 2025, México impuso un nuevo récord al recibir 47.7 millones de turistas internacionales, que son atraídos principalmente por sus playas y oferta de naturaleza que se distribuye en atractivos como avistamiento de ballenas y ecoturismo marino, principalmente en destinos como Baja California y Quintana Roo o aquellos que buscan opciones como pesca marina, avistamiento de aves, visitas a los Santuarios de la Mariposa Monarca, red de cenotes y reservas de la biosfera, etcétera.
Más inversión sin garantía ambiental
De acuerdo con la Secretaría de Turismo, México cuenta actualmente con una Cartera de Inversión Turística que supera los 42 mil millones de dólares; sin embargo, no existe una garantía de que todos esos proyectos, tanto públicos como privados, no vayan a tener un deterioro en los ecosistemas donde serán edificados o que se vayan a realizar con las más estrictas normas ambientales. Quintana Roo, Nayarit, Baja California Sur y Jalisco, son los principales estados que tendrán proyectos turísticos a largo plazo. Para Francisco Madrid, director del Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC), el desarrollo inmobiliario y hotelero en México enfrenta el reto de mitigar su impacto en los ecosistemas mediante la aplicación estricta de la normatividad vigente y la búsqueda de eficiencias operativas. Recordó que México opera bajo un sistema de turismo masivo que es difícil de cambiar radicalmente por uno de baja escala. Sin embargo, dijo, se puede buscar un turista que genere mayor gasto per cápita y tenga un menor impacto.
“El modelo actual de volumen ya se encuentra en marcha y dinamiza la economía, por lo que el objetivo debe centrarse en asegurar que las nuevas inversiones cumplan con los estándares internacionales. El inversionista actúa donde encuentra la mayor rentabilidad para su proyecto conforme a las reglas del mercado. Lo fundamental es que la autoridad haga valer el principio de la norma. Para dar certeza a la inversión, se requiere claridad y cumplimiento del marco legal, interviniendo en aquellos casos específicos donde se hayan excedido los límites de capacidad de los destinos”, dijo.
Apuntó que, a diferencia de hace tres décadas, hoy hay más conciencia de los hoteleros por enfocarse en la sostenibilidad, no sólo porque hoy el turista lo exige y premia a las empresas que sí lo llevan a cabo con su preferencia, sino porque también han encontrado eficiencias operativas.
Altibajos y golpes financieros
Cabe recordar que recientemente y tras una presión mediática, la Semarnat suspendió el proyecto Perfect Day de la naviera Royal Caribbean, que planeaba construir un parque acuático en Mahahual, al considerar que no había análisis suficientes sobre posibles afectaciones a ecosistemas acuáticos y arrecifes dentro de la zona de influencia Área Natural Protegida Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano. La Semarnat señaló que había riesgo de alteración al balance hidrológico del acuífero e insuficiencia de medidas de prevención, mitigación y compensación ambiental.
Sin embargo, esta inversión fue bien recibida y anunciada tanto por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, como por la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama. La empresa todavía tiene activo el proyecto de Royal Beach Club en Cozumel, cuya fecha de apertura al público está propuesta para diciembre de este año. Mientras que en el caso de Perfect Day, la presidenta Sheinbaum confirmó que se analiza con la empresa poder relocalizar el proyecto.
Otro caso que ha generado polémica es el que sucede en Nayarit, donde existe un conflicto entre habitantes, activistas y el Grupo Dine, que construye un desarrollo turístico de lujo en Playas las Cocinas, en Punta Mita, ya que presuntamente la obra pone en riesgo el acceso público a la playa, las dunas y las áreas de anidación de tortugas.
Por si fuera poco, en esta misma semana, el gobierno federal derogó el decreto que habilitaba a Loreto, Baja California Sur, como un Puerto de Altura. El decreto publicado el 10 de abril provocó múltiples manifestaciones de rechazo ya que alteraría los ecosistemas del Parque Nacional Bahías de Loreto, que es hogar de la ballena azul. El objetivo del decreto permitiría la entrada de cruceros y barcos de gran capacidad.
Otro de los efectos que ya generaron estragos en México han sido los huracanes, uno de los más recientes fue Otis, que devastó Acapulco en octubre de 2023 y dejó pérdidas para el puerto por más de 15 mil millones.
A casi tres años del evento, la infraestructura de Acapulco sigue sin recuperarse al 100%; según el último dato emitido por la Secretaría de Turismo de Guerrero, actualmente el puerto cuenta con 17 mil habitaciones respecto de las poco más de 19 mil que tenía previo al huracán, por lo que la infraestructura hotelera se encuentra a un 85%.
Los efectos del cambio climático podrían afectar y reducir la demanda turística y por lo tanto la competitividad de México como una opción para los turistas. Lo anterior representa un peligro para la meta de que el país sea uno de los cinco más visitados a nivel global en 2030, según el Plan México.



