El populismo es mortal: lecciones del terremoto en Venezuela
Populismo mortal: lecciones del terremoto en Venezuela

El terremoto del 24 de junio en Venezuela ha dejado al descubierto las graves fallas del populismo chavista, especialmente en el programa bandera de vivienda social. Hugo Chávez lanzó en 2011 la Gran Misión Vivienda Venezuela prometiendo resolver el déficit habitacional con socialismo, pero la corrupción y la mala calidad han sido constantes.

La promesa incumplida de la vivienda social

Chávez afirmó en 2011: “El drama de la vivienda, herencia del capitalismo, no tiene solución en el capitalismo. Aquí lo vamos a resolver con socialismo y más socialismo”. Tras las lluvias de 2010 que afectaron a los más pobres, lanzó la Gran Misión Vivienda Venezuela como una de sus principales banderas. Nicolás Maduro continuó el programa, presumiendo la construcción de más de cuatro millones de viviendas entre ambos mandatos. Sin embargo, las denuncias por mala calidad y corrupción crecieron. El testaferro colombiano Alex Saab habría cobrado 700 millones de dólares, de los cuales solo se ejecutó el 5 por ciento, según investigaciones del gobierno estadounidense.

El terremoto revela la fragilidad del sistema

El sismo del 24 de junio, que un rescatista mexicano de los Topos comparó con el de 1985 más que con el de 2017, dejó miles de personas atrapadas. Las imágenes desgarradoras recuerdan que lo peor está por venir: reclamos por corrupción en la construcción y la nula capacidad de respuesta del Estado venezolano. “Debe haber miles de personas todavía ahí abajo”, reflexionó el rescatista. Los gobiernos no controlan los desastres naturales, pero sí la calidad de las construcciones que financian. El populismo se vuelve mortal cuando la propaganda se confunde con el progreso y la corrupción es el oxígeno del sistema.

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Impacto político y judicial

El terremoto también tendrá repercusiones internacionales. Alex Saab, testaferro de Maduro en negocios de construcción, fue deportado a Estados Unidos en mayo pasado, y su testimonio sobre las redes de corrupción adquiere ahora mayor relevancia. Saab se defendió con abogados de alto perfil, entre ellos Abelardo de la Espriella, quien acaba de recibir credenciales como presidente electo de Colombia. Mientras tanto, en México, la presidenta Sheinbaum anunció su programa Vivienda para el Bienestar, que construirá dos millones de viviendas para los más pobres. La pregunta queda en el aire: ¿qué podría salir mal?

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