La inteligencia artificial acapara la atención de los inversionistas, pero el cómputo cuántico se perfila como la otra gran tecnología transformadora. Wall Street deposita su confianza en este sector por su potencial para revolucionar industrias enteras.
Quantinuum y el auge de las OPI cuánticas
Quantinuum, empresa líder en computación cuántica, debutó en el Nasdaq la semana pasada, alcanzando una valoración de 15,700 millones de dólares. A pesar de registrar pérdidas por casi 200 millones de dólares en 2024, su salida a bolsa refleja la confianza del mercado. Alberto Rojas, estratega senior de mercados emergentes de UBS, señala que 2026 ha sido un año sólido en OPI gracias a las condiciones monetarias flexibles previas al conflicto en Medio Oriente, lo que generó liquidez y un entorno atractivo para emitir acciones.
Expectativas realistas y avances concretos
Antonio Córcoles, científico investigador en IBM Quantum, reconoce que existe cierto "hype" en la comunidad, pero subraya que las inversiones se basan en hechos tangibles: proliferación de startups, desarrollo de chips cuánticos por parte de Google y Microsoft, y avances de IBM. El verdadero impacto no llegará a través de una aplicación móvil, sino en áreas críticas como el desarrollo de vacunas en meses en lugar de años, o modelos meteorológicos y financieros más precisos.
Un informe de McKinsey estima que para 2035 el cómputo cuántico podría generar hasta 2.7 billones de dólares en valor económico global. Las empresas que invierten hoy, aunque enfrenten pérdidas, prefieren hacerlo antes de que la explosión comercial eleve las valoraciones a niveles inaccesibles.
Apoyo gubernamental y desempeño bursátil
El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció un acuerdo para otorgar 2,000 millones de dólares en financiamiento y adquirir participación en nueve empresas del ecosistema cuántico, incluyendo IBM y Quantinuum. Rajeeb Hazra, CEO de Quantinuum, calificó esta medida como una gran validación de la computación cuántica como activo estratégico. A pesar de que los ingresos de Quantinuum cayeron un 73% en el primer trimestre de 2026, el entusiasmo persiste. Otras empresas como IonQ y D-Wave han visto sus acciones subir hasta un 50%, mientras que Infleqtion, que salió a bolsa en febrero, ha aumentado un 25%.
Acceso en la nube y democratización
Una de las razones clave del creciente interés bursátil es que ya no es necesario poseer una computadora cuántica física de millones de dólares; ahora se accede mediante suscripciones en la nube. Alex Pfeifer, líder de computación cuántica para Latinoamérica en IBM, explicó que el acceso se vende por minutos de uso remoto, similar a otros servicios en la nube.
2026 y 2029: hitos fundamentales
Córcoles destaca dos fechas cruciales. En 2026 se espera alcanzar la "ventaja cuántica", es decir, resolver ciertos problemas con mayor precisión, rapidez y eficiencia combinando computadores cuánticos y sistemas clásicos. La precisión es clave: no basta con factorizar un número en un segundo si el resultado es incorrecto. Ya hay casos de éxito, como el centro médico Cleveland Clinic, que usó un sistema de IBM para simular un conjunto de proteínas de 12,635 átomos, un logro sin precedentes que podría mejorar la predicción de interacciones fármaco-proteína.
El segundo hito será en 2029, con el proyecto Starling, que busca una computación cuántica tolerante a fallos a gran escala. Starling ejecutará 100 millones de operaciones con 200 cúbits lógicos, superando en 20,000 veces la potencia actual. Sus aplicaciones abarcarán finanzas (optimización de portafolios), meteorología (modelos climáticos), inteligencia artificial (mejora de algoritmos de clasificación) y medicina (aceleración del descubrimiento de fármacos y vacunas).



