El primer triunfo en la historia de la Selección de Canadá en las Copas del Mundo quedó marcado por el drama médico. Lo que debió ser una celebración absoluta en las tribunas del BC Place tras golear 6-0 a Qatar, se transformó en consternación debido a la escalofriante lesión del mediocampista de 24 años, Ismaël Koné.
El jugador fue trasladado de urgencia a un hospital local tras sufrir una fractura en la pierna izquierda durante el segundo tiempo. El incidente se suscitó tras una severa barrida por la espalda del catarí Assim Madibo, acción que provocó su expulsión directa y un conato de bronca entre ambos equipos.
El director técnico de Canadá, Jesse Marsch, describió con crudeza el impacto acústico de la jugada: "Sucedió justo enfrente de la banca. Todos pudimos escucharlo. Lo supe de inmediato. Estaba justo delante de nosotros y todos pudimos escuchar el hueso romperse".
Tiempo de recuperación estimado tras la intervención quirúrgica
El cuerpo médico del seleccionado canadiense confirmó que el futbolista fue sometido con éxito a una cirugía reconstructiva en su extremidad inferior izquierda durante las últimas horas del jueves. Tomando como parámetro el historial clínico de lesiones óseas similares —como la fractura sufrida por su compañero Moïse Bombito el año pasado—, los especialistas proyectan un periodo de inactividad de entre seis y ocho meses. Esto descarta por completo su participación en lo que resta de la Copa del Mundo 2026 y compromete su arranque en la Serie A de Italia.
La sensible baja transformará la dinámica interna del plantel de cara a sus próximos compromisos, una situación que el defensor Alistair Johnston asumió como un nuevo estandarte de lucha: "Para que estemos en nuestro mejor nivel, él es una parte crucial. Pero esto nos ha dado algo más por lo que jugar. De esto se trata este equipo, realmente es una hermandad. Si necesitábamos alguna motivación extra para este torneo, ahora ya la tenemos".



