A siete días de que expire el plazo para vincular las más de 160 millones de líneas telefónicas móviles a una identidad oficial, el escenario en los Centros de Atención de los operadores de telefonía dista mucho del que anticipaba la industria y el propio gobierno: filas interminables, salas de espera saturadas y el caos operativo en las plataformas del registro telefónico. En cambio, la tranquilidad y el silencio impera al interior de las sucursales de las compañías como reflejo de la limitada respuesta que ha tenido entre la población el proceso de vinculación de líneas móviles desde que comenzó la política de registro, en enero pasado.
La situación fue constatada durante un recorrido realizado por Expansión en plazas comerciales, donde los Centros de Atención operaban con la normalidad de cualquier día. En varias sucursales predominaban los espacios vacíos, pese a las advertencias de distintas entidades bancarias sobre posibles afectaciones para los usuarios que no vinculen sus líneas telefónicas.
Ausencia de usuarios en AT&T y Movistar
La ausencia de usuarios fue particularmente evidente en los Centros de Atención de AT&T y Movistar. En varias sucursales, los ejecutivos permanecían detrás de los mostradores sin clientes a quienes atender, mientras las salas de espera lucían completamente vacías. El panorama fue ligeramente distinto en los Centros de Atención de Telcel. Aunque tampoco se observaron filas extraordinarias ni tiempos de espera prolongados, las sucursales registraban un flujo constante de clientes similar al de una jornada habitual.
Algunos usuarios aseguraron a este medio que acudieron para realizar pagos y resolver otros trámites, mientras que las solicitudes relacionadas con la vinculación de líneas se mezclaban con las actividades cotidianas de atención. “Vine a cambiarme de plan porque me están cobrando demasiado y no necesito los datos que dicen que incluye. Mi línea la registró Telcel y solo me mandó un mensaje”, contó la usuaria Hilaria Rojas a su salida de un Centro de Atención de Telcel.
Vinculación automática y baja afluencia
La experiencia de la usuaria refleja uno de los mecanismos que han utilizado algunas compañías para avanzar en el cumplimiento de la regulación: la vinculación de líneas utilizando información ya disponible en sus bases de datos. Un trabajador de la compañía, que pidió no ser identificado, aseguró que durante los últimos días han acudido usuarios para registrar sus líneas telefónicas, pero la afluencia se mantiene dentro de niveles manejables. “Han venido usuarios a registrar sus líneas durante la última semana, pero no son muchos. Tenemos un flujo tranquilo y supongo que seguirá así”, comentó.
Las escenas observadas en campo coinciden con el avance lento del registro. De acuerdo con la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), únicamente 62.5 millones de personas han vinculado sus líneas telefónicas. La cifra representa apenas el 39% del universo estimado de usuarios móviles, por lo que aún permanecen pendientes de registro 97.5 millones de números a una semana del vencimiento del plazo.
Rezago en operadores y OMV
El rezago también es visible en los avances reportados por los propios operadores. AT&T, por ejemplo, acumulaba al 13 de junio 9 millones 30,000 líneas registradas de una base de 24.1 millones de usuarios, equivalente a un avance de apenas 34.7%. La situación es aún más pronunciada entre los Operadores Móviles Virtuales (OMV) que atienden comunidades rurales, donde el rezago ronda el 70%, lo que evidencia las dificultades que enfrenta el proceso de vinculación en distintos segmentos del mercado.
Desconfianza y críticas al proceso
Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI) y especialista en telecomunicaciones, atribuyó la reticencia de los usuarios a la percepción de que el registro fue impuesto y a la preocupación de que la medida pueda abrir la puerta a prácticas de espionaje, factores que han generado desconfianza en torno al proceso. Además, sostuvo que suspender las líneas móviles de los usuarios incumplidos sería un error por parte de las autoridades, dado el nivel de rezago que mantiene el programa. “La autoridad debería reconocer el fracaso de la regulación y optar por no interrumpir el servicio, continuar con el registro, pero replanteando la estrategia a futuro”, opinó el presidente de la AMEDI.
Bravo señaló que los lineamientos emitidos por la CRT se han convertido en uno de los principales obstáculos para el avance del programa, debido a que los criterios de vinculación no están homologados entre operadores, particularmente en lo relacionado con la recopilación de datos biométricos. A ello se suma, dijo, la falta de claridad respecto al tratamiento y resguardo de la información personal de los usuarios, así como la decisión regulatoria que permitió a las empresas vincular líneas utilizando información previamente almacenada en sus bases de datos sin solicitar nuevamente el consentimiento de los clientes.
Falta de autonomía de la CRT
El especialista también cuestionó la capacidad de la CRT para modificar o corregir los lineamientos del programa debido a su dependencia institucional de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT). “Si la CRT fuera autónoma, negociaría con el gobierno y los legisladores. Tendría relaciones institucionales más inteligentes y ahora solo obedece órdenes sin tomar en cuenta la evidencia empírica de unos lineamientos mal planteados que afectan a los usuarios”, lamentó Bravo.
A pocos días de que concluya el plazo oficial, medios afines al gobierno han reportado que la autoridad regulatoria y la administración federal analizan anunciar el próximo 25 de junio una posible prórroga para el registro telefónico. De concretarse, la ampliación daría más tiempo para incorporar a los casi 100 millones de números que aún permanecen fuera del padrón.



