El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaría oficialmente este miércoles que no prorrogará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que activaría un plazo de diez años hacia una posible disolución de la zona de libre comercio norteamericana, vigente desde hace más de tres décadas.
Revisión de seis años y cláusula de extinción
La decisión abriría un período de revisión de seis años, parte de la “cláusula de extinción” negociada por la primera administración de Trump. Aunque este mecanismo no implica la salida inmediata del acuerdo, sí coloca al T-MEC en un escenario de incertidumbre prolongada.
Negociaciones en curso y exigencias de Washington
Las negociaciones en curso se han visto marcadas por exigencias de Washington para incrementar el contenido estadounidense en la producción automotriz y aplicar medidas de protección que impidan que los productos chinos se beneficien del pacto. El jefe de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, ya programó una nueva ronda de conversaciones con México para la semana del 20 de julio, reflejando la intención de presionar por cambios sustanciales.
“Esperamos que el 1 de julio pase sin más y que Estados Unidos no confirme su deseo de prorrogar el acuerdo”, declaró Greta Peisch, exconsejera general de la USTR, quien advirtió que aún no está claro si Washington expresará públicamente qué busca con precisión en la declaración prevista tras la reunión.
México en el centro, Canadá al margen
Por ahora, las negociaciones formales se concentran entre Estados Unidos y México, mientras Canadá permanece al margen debido a fricciones bilaterales que incluyen restricciones al mercado lácteo y la retirada de bebidas alcohólicas estadounidenses de las tiendas provinciales.
En el caso mexicano, Washington ha planteado que los vehículos fabricados en América del Norte contengan al menos 50 % de piezas estadounidenses, lo que elevaría el requisito regional al 82 % para acceder a beneficios. También se ha discutido un arancel global del 15 % sobre automóviles, con tasas reducidas para México y Canadá si aceptan normas de origen más estrictas.
Con información de Reuters.



