Más de 100 mil cirugías en espera por crisis eléctrica
Un informe conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advierte que la escasez de combustible y la infraestructura eléctrica obsoleta han desatado una crisis humanitaria y sanitaria en Cuba. Más de 100 mil pacientes esperan una cirugía general, de los cuales 11 mil son niños y niñas. Además, 5 millones de personas con enfermedades crónicas corren el riesgo de sufrir interrupciones en sus tratamientos vitales.
Impacto en tratamientos oncológicos y renales
La ONU alertó que 6 mil pacientes requieren radioterapia y más de 12 mil reciben quimioterapia actualmente. El Ministerio de Salud Pública de Cuba informó que 2 mil 888 pacientes esperan tratamiento hemodialítico y 375 aguardan la colocación de un marcapasos.
Declaraciones del embajador cubano en México
En la víspera de la sesión plenaria de la ONU para debatir la resolución sobre el fin del bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, el embajador de la isla en México, Eugenio Martínez Enríquez, denunció el "cerco energético" impuesto por el gobierno estadounidense. "Es algo cruel lo que estamos enfrentando por las miles de cirugías que han sido canceladas o se encuentran en espera, especialmente las de niños, debido a la falta de electricidad que no podemos generar porque no tenemos suficiente combustible", declaró.
Déficit energético y apagones generalizados
Cuba necesita generar entre 3 mil 100 y 3 mil 500 megavatios (MW) en horas pico, pero solo dispone de 935 MW, un déficit superior a los 2 mil 100 MW, según la Unión Eléctrica (UNE). Esto ha obligado a programar apagones controlados en más del 60% del territorio de manera simultánea.
Medidas de Estados Unidos y escasez de combustible
Martínez Enríquez señaló que Estados Unidos ha tomado más de 40 medidas contra Cuba en el último año y medio, incluyendo la limitación del ingreso de combustible. Cuba necesita entre 110 mil y 150 mil barriles diarios de petróleo, pero solo produce 40 mil; las sanciones impiden las importaciones necesarias.
Informe sanitario de la ONU
El reporte de la ONU advierte que la escasez de electricidad, combustible, medicamentos y suministros médicos perturba gravemente la atención de emergencia, los bancos de sangre, los laboratorios, los programas de inmunización y los servicios de salud materno-infantil. Edem Wosornu, de la OCHA, describió un sistema sanitario bajo presión creciente: "La ayuda humanitaria debe llegar a las personas sin demora. Actuar con rapidez y trabajar juntos es la única manera de evitar que la situación empeore. No podemos permitirnos otra crisis humanitaria".
Atención materna y neonatal afectada
Más de 32 mil mujeres embarazadas enfrentan mayores riesgos debido al acceso limitado a pruebas diagnósticas, transporte y suministro eléctrico estable. "En algunas zonas, los apagones de hasta 20 horas han obligado a los hospitales a suspender las operaciones no urgentes, mientras que la escasez de combustible sigue limitando los servicios de ambulancia y retrasando el acceso a la atención médica crítica. El personal tiene que subir agua por las escaleras mientras las mujeres dan a luz, ya que las bombas no funcionan", dijo Wosornu. Las interrupciones en el transporte impiden la entrega de verduras y carne, dejando a muchas embarazadas sin nutrición adecuada.
Programas de vacunación bajo presión
Los programas de vacunación rutinaria continúan, pero están sometidos a una presión creciente debido a interrupciones en la cadena de frío, limitaciones de transporte y escasez de suministros. Esta situación será expuesta en la ONU por el canciller cubano, Bruno Rodríguez.



