Guadalajara: Una Reflexión sobre su Transformación Urbana y Social
En memoria de Thiago, compañero de innumerables tardes, este texto evoca la esencia cambiante de Guadalajara. Fundada en 1542 bajo un trazado horizontal, con calles rectas de norte a sur y de oriente a poniente, la ciudad fue legitimada por la ordenanza de Felipe II en 1573. Como una mujer parturienta, Guadalajara buscó posada en varios lugares hasta asentarse en el valle de Atemajac, donde los peregrinos clavaron la cruz fundacional, encontrando tierra y destino.
La Ciudad Horizontal y Comunitaria
Durante siglos, las torres de la Catedral dominaban el horizonte desde cualquier punto de la pequeña urbe, sin edificios más altos. Crecí en calles polvorientas donde los niños jugábamos a canicas, "la trais", escondidas, bebeleche, chinchilagua, trompo y fútbol. Guadalajara era una ciudad humilde, donde los vecinos convivían por las tardes sentados en equipales a la entrada de sus casas, observando el crecimiento de los infantes. El barrio acogía a todos sin exclusión, compartiendo pobreza e ilusiones, mientras los hijos asistían a la escuela local y aprendían el oficio de ciudadanos. Era una sociedad más democrática, humana y justa, como decían las abuelas: "Pobres pero decentes".
La Expansión y la Fragmentación
Con el tiempo, las personas con recursos migraron a colonias como la Americana, Chapalita, Jardines del Bosque y la Independencia, expandiendo la mancha urbana hasta convertirla en la metrópoli actual. La ciudad abierta que extendía sus brazos a los recién llegados se llenó de cotos y muros infranqueables. La convivencia se transformó en aislamiento, las calles abiertas se cerraron, y las palabras de aliento entre vecinos fueron reemplazadas por silencio. Peor aún, se ignoró al que vive al lado.
La Verticalidad y la Pérdida de Civilidad
La ciudad plana, donde los ciudadanos se miraban a los ojos, se llenó de edificios, condominios y construcciones verticales. Desde estas alturas, los tapatíos se ven de arriba hacia abajo. Bajo el pretexto de la libertad individual, cada uno hace lo que quiere, llenando las calles de patines, patinetas, bicicletas, motos y el enemigo público número uno: el automóvil. Todos circulan por donde se les antoja y agreden al transeúnte, quien, a su vez, detesta a los demás. Los dueños de la calle son el "viene-viene", los motociclistas y los choferes del servicio público.
Preguntas Críticas sobre el Desarrollo Urbano
¿Dónde están los arquitectos que guiaron el crecimiento de la urbe? ¿Dónde, los Gobiernos e instituciones públicas y privadas que regulaban y vigilaban el desarrollo armónico de la ciudad? ¿Dónde, los inversionistas inmobiliarios responsables, los maestros eméritos, las autoridades comprometidas con el pueblo? ¿Dónde, la civilidad que caracterizó a los tapatíos? ¿Dónde, el crisol en el que se fundían los recién llegados con quienes habían hecho su casa en la entrañable Guadalajara?
No, no estamos bien. En honor a esta ciudad centenaria, nuestra ciudad, valdría la pena hacer un pacto de solidaridad para ser mejores ciudadanos, reflexionando sobre temas como vialidad y arquitectura.