Arte terapia en adolescentes: cómo superar el bloqueo creativo
Arte terapia en adolescentes: superar el bloqueo creativo

El arte como refugio en la adolescencia: Vivian relata cómo superó el bloqueo creativo y por qué prefiere pintar para ella misma y no para la fama. La joven, que prefiere mantenerse en el anonimato, comenzó a pintar a los cuatro años, casi por juego, pero su relación con el arte no ha sido lineal: ha pasado por entusiasmos, bloqueos, frustraciones y regresos inesperados. Hoy, en plena adolescencia, su voz revela una madurez que desarma.

El inicio del camino artístico

Cuenta que no empezó a dibujar por pasión, sino por una sensación de vacío. “Sentía que no tenía chispa, que vivía como un robot. No hacía nada que me distinguiera”, recuerda. En ese intento por encontrar algo que la moviera, comenzó a dibujar, pero la exigencia de perfección la paralizó. “Pensaba que cada línea tenía que ser perfecta y terminé odiando el dibujo”.

El giro llegó cuando vio unas acuarelas hechas por su tía. Eran piezas llenas de manchas y accidentes felices. Nada era perfecto, y sin embargo, todo tenía sentido. “Ahí entendí que incluso las manchas pueden significar algo. Por primera vez pinté por gusto”.

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Superando el bloqueo con terapia artística

Atravesó un periodo en el que no tenía ganas de nada. Dejó de pintar. Su madre la llevó con una mujer que trabajaba con arte como terapia. Ver sus cuadros le despertó otra vez el impulso, aunque no la claridad. “Aun con ganas, no sentía nada positivo al pintar. Empecé a hacer rayas y círculos solo para desahogarme”.

Hoy, frente al lienzo, admite que el miedo sigue ahí, teme arruinarlo, pero una vez que termina el boceto se suelta. Pinta “a lo loco” y lo que se le antoja, confiando en el proceso. Le atraen las piezas con sombras y muchos elementos.

Recuerdos y reflexiones

Uno de sus recuerdos más antiguos es un cuadro que pintó con su tía cuando era muy pequeña: una cola de ballena saliendo del mar, hecha en óleo. Lo abandonó por aburrimiento, pero lo conserva como un primer acercamiento al color y a la paciencia.

“Mi mamá quiere que mis cuadros sean famosos, pero esa idea me irrita. En el futuro quiero pintar solo para mí. Es mi espacio”, concluye Vivian, destacando la importancia de mantener la autenticidad en el proceso creativo.

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