La plancha del Zócalo de la Ciudad de México fue testigo de una noche histórica con el concierto de Andrea Bocelli, que reunió a más de 300 mil personas, en un evento impulsado por Banco Plata que rompió récords de asistencia en este emblemático espacio.
Un recorrido musical de tres décadas
El tenor italiano ofreció un programa que abarcó tres décadas de trayectoria, combinando ópera, cumbia, pop y momentos orquestales. La velada inició con piezas clásicas de Giuseppe Verdi como La donna è mobile y fragmentos de Il trovatore, interpretados con la Orquesta del Palacio de Minería.
Bocelli estuvo acompañado por la soprano Larisa Martínez y el barítono Juan Carlos Heredia, quienes realizaron duetos de obras como La traviata y Carmen. También se incluyeron piezas de gran formato como Carmina Burana y la participación de la violinista Rusanda Panfili con Libertango, mientras intervenciones coreográficas añadieron dinamismo escénico.
La fusión con la cumbia
Uno de los momentos clave ocurrió cuando Bocelli dejó el escenario y la orquesta continuó con una sección instrumental. La plancha se iluminó para recibir a Los Ángeles Azules y Ximena Sariñana, quienes interpretaron Mis sentimientos, desatando la euforia del público. Sariñana agradeció a los asistentes y destacó la colaboración entre artistas y Banco Plata para hacer posible este encuentro.
Bocelli regresó para participar con flauta transversal mientras Sariñana cantó What a Wonderful World. La fusión continuó con Vivo por ella interpretada junto a Los Ángeles Azules en una versión adaptada al ritmo de cumbia, seguida por miles de voces en la plancha.
Un cierre emotivo
En la recta final, el tenor realizó una primera despedida, pero ante la insistencia del público regresó para interpretar Por ti volaré, uno de los momentos más emotivos de la noche. El cierre llegó con Nessun dorma, de Giacomo Puccini, mientras la plancha permaneció llena hasta el último minuto.
Esta noche no solo recorrió distintos géneros musicales, sino que marcó un precedente en la historia de los espectáculos masivos en la Ciudad de México, con Banco Plata como impulsor de un evento cultural de acceso público y escala sin precedentes.



