En entrevista exclusiva para Gente Bien, la periodista, activista y escritora Bárbara Anderson comparte los detalles de su más reciente obra literaria: Inventos que usamos a diario, publicado por Editorial Alfaguara de Penguin Random House. Este libro, dirigido especialmente al público infantil, explora la fascinante historia detrás de inventos cotidianos que surgieron como soluciones para personas con discapacidad y que hoy son utilizados por millones en todo el mundo.
El origen del libro
Anderson explica que la idea nació de su experiencia como madre de dos hijos preadolescentes, Lucca y Bruno. "Quería crear un contenido que les resultara atractivo y que, al mismo tiempo, generara empatía hacia el tema de la discapacidad", señala. Además, destaca la falta de representación y contenidos accesibles sobre discapacidad para niños en México, un vacío que buscó llenar con este proyecto.
Investigación y descubrimientos
La autora realizó una exhaustiva investigación que la llevó a descubrir 23 inventos, desde el teléfono de Graham Bell hasta el jacuzzi, todos creados para ayudar a un ser querido. "Fue una tarea fascinante. Muchos de estos inventos estaban vinculados entre sí, como el fonógrafo de Edison y el teléfono de Bell, contemporáneos en el siglo XIX", comenta. Anderson destaca el concepto de "diseño universal", donde soluciones pensadas para minorías terminan beneficiando a todos.
Narración en primera persona
El libro está escrito en primera persona, dando voz a los propios inventores. "Quería que el lector entendiera la motivación detrás de cada creación: el amor y la necesidad de ayudar a alguien cercano", explica. Por ejemplo, la historia de la inventora de los botones magnéticos, quien buscaba ayudar a su esposo con Parkinson a vestirse. Las narraciones viajan en el tiempo, desde 1800 hasta la actualidad, mostrando cómo estos inventos se volvieron universales.
Proceso creativo
Anderson revela que el libro tomó forma en seis meses, aunque la idea rondó su mente durante un año. Originalmente planeado para 2025, se pospuso para evitar competir con el estreno de la película Los dos hemisferios de Lucca en Netflix. La investigación se basó en bibliotecas y materiales gráficos, ya que las oficinas de patentes no registran las historias personales. "Tuve que estudiar biografías para descubrir los verdaderos motores de cada invento", añade.
Presentación y público objetivo
El libro se presentó oficialmente el 16 de mayo en el Cine Lido de la Ciudad de México, con actividades para niños. Aunque inicialmente dirigido a menores de 10 años, Anderson ha notado que muchos adultos también lo disfrutan. "Me han dicho: 'No sabía estas historias, me leí el libro en una noche y ahora se lo regalaré a mi sobrino'", comenta.
Ilustraciones artesanales
Las ilustraciones estuvieron a cargo de Alejandra Saavedra, quien ya había colaborado con Anderson en un diccionario sobre discapacidad. Saavedra realizó los dibujos a mano, con crayolas y acuarelas, investigando cada detalle histórico. "En tiempos de inteligencia artificial, volver a valorar el trabajo manual es importante", destaca Anderson.
Proyectos futuros
La autora ya planea una segunda parte, inspirada por los comentarios en redes sociales que le han sugerido 15 nuevos inventos. "Hay muchas más historias por contar", asegura.
Inventos que usamos a diario es una obra que demuestra cómo la discapacidad puede ser una catapulta para el ingenio y que el amor es el mejor ingrediente para un inventor. Conocerás, en voz de los propios creadores, cómo sus soluciones para ayudar a seres queridos se convirtieron en herramientas universales.



