Descubren sitio arqueológico maya 'El Jefeciño' en Quintana Roo
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han registrado un nuevo sitio arqueológico maya en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo, denominado El Jefeciño. Este asentamiento prehispánico está conformado por 80 edificios y fue dado a conocer por habitantes de la región durante los trabajos del Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya, coordinado por el arqueólogo Manuel Pérez Rivas, en el frente 1 del Tramo 7.
De acuerdo con la evidencia arquitectónica, el sitio corresponde al periodo Clásico Temprano/Tardío (250-900 d.C.), caracterizado por edificaciones abovedadas de gran envergadura, esquinas redondeadas y remetidas, con molduras en delantal. Sonny Moisés Ojeda González, responsable de la Zona Arqueológica de Dzibanché Kinichná, señaló que El Jefeciño se despliega en 100 hectáreas, aunque podría abarcar más superficie.
Características del sitio
El arqueólogo destacó la necesidad de realizar una exploración minuciosa para determinar con exactitud su superficie, las dimensiones de los edificios y el patrón de asentamiento. La arqueóloga Blancas Olvera agregó: “Se pudo observar lo que correspondería al área nuclear, compuesta por cinco edificios, de entre 14 y 11 metros de alto, por 16 y hasta 40 de largo. Dichos monumentos están distribuidos en forma de plaza en ‘C’”.
Hallazgos significativos
En el edificio identificado con el número 53035, en el noreste del predio, se observaron restos de estuco con pintura mural decorativa y fragmentos de una osamenta humana que podría formar parte de un contexto de enterramiento. Los especialistas recalcaron que no se realizó un salvamento arqueológico, por lo que no fue posible un análisis profundo del material ni su recuperación, ya que las evidencias deben permanecer in situ.
La pintura mural es de estilo decorativo y no narrativo, con pigmentos en colores blanco y naranja, así como franjas rojas. Sin embargo, se requiere una exploración intensiva para verificarlo. En el monumento número 53037, al noroeste del conjunto, se observa una subestructura con moldura de delantal. De manera superficial se identificaron tres etapas constructivas: la primera y más profunda (aproximadamente 8 metros) presenta moldura de delantal; la segunda corresponde a restos de pintura mural; y la tercera muestra derrumbes con desplantes de escalinatas. “Por el tamaño de los edificios inferimos que, al menos, deben tener entre cuatro y cinco etapas constructivas”, añadió Ojeda González.
Bóvedas mayas y perspectivas futuras
Otro hallazgo relevante son tres bóvedas mayas al interior de algunos edificios, colocadas en saledizo, las cuales tienen buen estado de conservación. Se espera que en el futuro se pueda realizar un proyecto de mapeo con tecnología LiDAR para definir y estudiar el patrón de asentamiento. Posteriormente, se recomendarán acciones de conservación, consolidación y exploración del recinto.
Los investigadores coincidieron en que el estudio de esta urbe prehispánica contribuirá a comprender la red de sitios arqueológicos de la región, así como a ampliar el conocimiento sobre los antiguos mayas del sur de la entidad y las relaciones sociales que existieron entre ellos.



