Iglesia demanda retiro inmediato de video de Tokischa grabado en basílica
La rapera dominicana Tokischa se encuentra en medio de una controversia de grandes proporciones tras el estreno de su cortometraje musical NO MARGINE, donde aparece desnuda dentro de la Basílica de Santa María del Coro en San Sebastián, España. Las imágenes, que muestran a la artista frente a un cristo, han generado una fuerte condena por parte de las autoridades eclesiásticas.
Obispado denuncia falta de permiso y exige acción inmediata
El Obispado de San Sebastián ha emitido un comunicado en el que asegura que nunca otorgó autorización para la grabación, producción o difusión del material audiovisual en el templo. Según la institución, la productora Visore solicitó permiso alegando que se trataba de un proyecto cultural en pro de la cultura vasca y que la escena sería respetuosa, pero tras una investigación sobre la artista y la empresa, se decidió negar el acceso.
"Este Obispado de forma inmediata se ha puesto en contacto con la Productora para exigir la retirada de las imágenes grabadas en dicha basílica y recordar la negativa para dicha grabación. Lamentamos profundamente el uso indebido de un espacio sagrado", expresaron las autoridades religiosas.
Amenaza de acciones legales y canónicas
En caso de que la productora haga caso omiso a la solicitud de retirar el video, el Obispado ha advertido que podría requerir algún tipo de acción jurídica o canónica en los próximos días. Además, han hecho un llamado a mantener el respeto hacia las creencias religiosas y los lugares sagrados de la comunidad vasca.
La Fundación Española de Abogados Cristianos ya ha presentado una denuncia contra Tokischa, lo que podría escalar el conflicto a un ámbito legal. Hasta el momento, ni la rapera ni su equipo de management han respondido públicamente a las acusaciones.
Detalles del video y reacciones
El cortometraje, que se viralizó en redes sociales, muestra a Tokischa en escenas consideradas ofensivas para la sensibilidad religiosa. El Obispado destacó que, tras conocer el contenido, contactaron directamente con la productora para exigir explicaciones y la eliminación del material.
"Hemos tenido conocimiento tanto del lugar como del contenido de la grabación. Resultan incompatibles con el respeto debido a un lugar sagrado y hieren la sensibilidad religiosa de los fieles", añadieron en su declaración.
Este incidente subraya la tensión entre la expresión artística y los valores religiosos, generando un debate sobre los límites en el uso de espacios consagrados para producciones audiovisuales.



