Rodrigo Murray humaniza a Leonardo da Vinci en un monólogo teatral de riesgo
Murray humaniza a Da Vinci en monólogo teatral de riesgo

Rodrigo Murray enfrenta el vacío escénico para dialogar con Leonardo da Vinci

En el ámbito del entretenimiento, el actor Rodrigo Murray asume un desafío audaz al interpretar el monólogo "Leonardo", una obra que busca humanizar al genio renacentista Leonardo da Vinci. A 573 años de su nacimiento, la figura de Da Vinci, reconocido como pintor, inventor, científico, anatomista, ingeniero y visionario, ha sido elevada a un pedestal inalcanzable en el imaginario colectivo. Sin embargo, Murray propone un acercamiento radical: bajar al mito de su altar y devolverle su condición humana, permitiendo un diálogo íntimo más que una admiración distante.

El monólogo como un salto al vacío sin paracaídas

Para Rodrigo Murray, el formato del monólogo no es una elección casual, sino un acto de riesgo teatral. En entrevista, el actor describe esta experiencia como "un salto al vacío sin paracaídas", donde la soledad escénica lo expone completamente, sosteniendo con su cuerpo y voz todo el universo que se despliega ante el espectador. "En el monólogo hay una característica particular: estás solo", afirma Murray. "Cuando haces teatro con compañeros siempre hay un paracaídas, alguien de quien asirte si algo no sale como estaba planeado. En un monólogo saltas, pero sin paracaídas. Y eso es fascinante, es adictivo".

Esta soledad encuentra un eco profundo en el personaje de Leonardo da Vinci, ya que Murray busca desmitificar al genio, arrancándolo de la vitrina de museo para revelarlo como un ser humano que dudó, fracasó, se equivocó, amó y fue incomprendido. El actor enfatiza que Da Vinci no fue un prodigio instantáneo, sino un trabajador incansable que enfrentó innumerables intentos fallidos antes de lograr los hallazgos celebrados hoy como milagros de la inteligencia.

Humanizar al genio: una década de investigación

El proceso de humanización de Leonardo da Vinci no fue súbito; Murray habla de más de diez años de investigación, incluyendo lecturas, viajes y una inmersión profunda en el Renacimiento italiano. Este cúmulo de información se transformó en una necesidad teatral: contar a Leonardo no como una estatua, sino como carne, pensamiento y contradicción. Murray subraya que interpretar a un personaje implica comprenderlo, no juzgarlo, explorando las razones de sus actos, deseos y miedos.

"Si entendemos el fracaso como algo bueno, como algo que debemos abrazar porque lo intentamos, entonces entendemos que es la única manera de volver a intentar hasta llegar a un acto genial", dice Rodrigo. "Decía Leonardo que el éxito es una cadena de eslabones fracasados. Admiramos la obra terminada, pero olvidamos la sucesión de pruebas fallidas que la hicieron posible. A los genios nos gusta ponerlos en pedestales, pensar que son intocables, solo para eruditos. Yo prefiero traer a Leonardo a la mesa y que se tome un tequila conmigo. Es mucho más divertido conocer a una persona que a una estatua. Fue un hombre que amó, que se equivocó, que rio, que lloró, que tuvo problemas económicos, afectivos, sociales, que vivió su sexualidad en un contexto de censura y prejuicio".

Diálogo entre disciplinas y épocas

El monólogo "Leonardo" se transforma en un diálogo multifacético al interactuar con una pieza monumental del escultor Sebastián, titulada "Leonardo 4", creada a finales de los años sesenta y principios de los setenta. Esta obra plástica se convierte en un coprotagonista que se mueve, transforma el espacio y dialoga con el actor, estableciendo un puente entre el Renacimiento y el siglo XXI. Aunque Murray esté solo frente al público, detrás hay una constelación creativa que sostiene la experiencia, integrando palabra, cuerpo, escultura, música y luz.

Salpicado de humor, el monólogo recorre la vida de Da Vinci desde sus primeros años hasta el final, intercalando la voz del genio con la del actor que intenta comprenderlo y representarlo. Este juego crea un desdoblamiento temporal donde el Leonardo del siglo XV dialoga con el Rodrigo del siglo XXI, y ambos con el espectador contemporáneo, transformando el pasado en una experiencia viva que aborda preguntas vigentes sobre la creación, el fracaso y la imaginación.

Presentación y detalles de la obra

"Leonardo", interpretado por Rodrigo Murray, se presentará en la Sala 2 del Conjunto Santander de Artes Escénicas. Las funciones están programadas para el 20 de febrero a las 20:00 horas y el 21 de febrero a las 19:00 horas. Los boletos tienen un precio desde $280 pesos y están disponibles en taquillas y en la página oficial del Conjunto Santander. Esta puesta en escena, preparada durante una década, no propone la contemplación reverencial de un genio inalcanzable, sino el encuentro con un ser humano extraordinario por su profunda humanidad, recordándonos que incluso las obras más sublimes nacen de manos que tiemblan, mentes que dudan y corazones que se equivocan.