Un cortometraje que confronta la pérdida de humanidad en la sociedad contemporánea
El talentoso guionista y director mexicano Erick Justo ha presentado oficialmente su más reciente obra cinematográfica titulada El valle de los hombres sin rostro, la cual representa la primera producción original desarrollada bajo el sello de El Taller de Chucho. Este impactante cortometraje animado emplea la técnica de stop motion para generar una profunda reflexión sobre la deshumanización que caracteriza a la sociedad moderna, la violencia sistémica y la alarmante pérdida de empatía colectiva, todo ello a través de una narrativa visual poderosa y conmovedora.
El proceso creativo: de la imagen visual al concepto social
Justo revela que su metodología creativa casi siempre se origina en elementos visuales: imágenes evocadoras, texturas significativas y referencias culturales que detonan el desarrollo completo de una historia, incluso antes de que el tema central esté completamente definido. En este proyecto específico, el eje narrativo se construyó meticulosamente alrededor de una idea fundamental: cómo la sociedad contemporánea tiende a reducir a las personas a meras cifras estadísticas, particularmente en contextos marcados por la violencia, borrando sistemáticamente su rostro, su identidad única y, consecuentemente, su humanidad esencial.
"Al quitarle el rostro a las personas y convertirlas en números fríos, se vuelve notablemente más difícil empatizar con lo que realmente vivieron, con su dolor y sus historias", explica el director con convicción. "Este cortometraje habla precisamente de eso: de la falta de empatía generalizada y de la humanidad perdida en nuestro tejido social", añade durante la presentación del proyecto.
Estética simbólica y técnica artesanal
La estética visual del proyecto responde directamente a esta premisa conceptual: los personajes principales son seres de piedra completamente carentes de rostro, un recurso simbólico deliberado que refuerza visualmente el concepto central de despersonalización. Desde las etapas iniciales de concepción, Justo tuvo absoluta claridad sobre que la técnica ideal para contar esta historia era el stop motion, una disciplina con la que mantiene un vínculo personal profundo desde su infancia, cuando realizaba pequeñas animaciones experimentales con juguetes y un teléfono celular básico, sin imaginar que años después se dedicaría profesionalmente al arte de la animación.
Formado académicamente en animación y artes digitales, Erick Justo destaca que el stop motion le permite fusionar armoniosamente su gusto por lo artesanal, la escultura meticulosa y el movimiento expresivo, además de explorar una narrativa más sensorial y detallada que otras técnicas. No obstante, reconoce con honestidad que se trata de una técnica compleja y sumamente demandante a nivel técnico y temporal: mientras un proyecto audiovisual tradicional puede completarse en algunos meses, una producción en stop motion de calidad puede extenderse durante varios años.
Un proyecto de largo aliento con apoyo institucional
En el caso específico de El valle de los hombres sin rostro, el proceso ha requerido casi dos años de trabajo intensivo y se espera que la fase de animación concluya definitivamente en marzo del presente año. El proyecto fue seleccionado mediante una convocatoria competitiva de El Taller de Chucho, donde inicialmente participaron quince propuestas creativas. Tras un proceso intensivo de desarrollo y evaluación, solo dos resultaron elegidas para producción, entre ellas la visionaria propuesta de Justo.
Gracias al respaldo institucional y técnico del taller, el equipo creativo pudo ampliar significativamente la duración del cortometraje de tres a doce minutos, acceder a instalaciones profesionales de primer nivel, equipo técnico especializado y asesoría experta continua, lo que permitió elevar sustancialmente la calidad visual y narrativa del proyecto final.
Colaboración comunitaria y proyección futura
Actualmente, el equipo estable está conformado por aproximadamente diez personas dedicadas, aunque en distintos momentos del proceso llegaron a colaborar hasta treinta profesionales, integrando talento joven mexicano en áreas diversas como:
- Animación especializada
- Producción ejecutiva
- Fotografía cinematográfica
- Escultura y modelado
- Diseño conceptual
- Dirección de arte integral
Justo destaca enfáticamente que este crecimiento exponencial fue posible gracias a la colaboración fructífera entre creadores locales y al fortalecimiento progresivo de la comunidad artística en el estado de Jalisco.
Una vez concluida la fase de postproducción, prevista tentativamente para finales de 2026, el cortometraje iniciará su recorrido por festivales nacionales e internacionales de prestigio. Posteriormente, el objetivo principal es que la obra esté disponible de manera gratuita en diversas plataformas digitales, con la intención genuina de que su mensaje social llegue al mayor número de personas posible, trascendiendo barreras económicas y geográficas.
Documentación del proceso y llamado a la apreciación cinematográfica
Además, el equipo creativo planea documentar meticulosamente todo el proceso creativo y compartirlo progresivamente en redes sociales y plataformas especializadas como Patreon, con el doble propósito de difundir el conocimiento técnico del stop motion entre nuevas generaciones y generar recursos sostenibles para futuros proyectos independientes.
Finalmente, Erick Justo extiende una invitación sincera al público general para acercarse al cine y la animación con una mirada más abierta y crítica: "Vean cine diverso, disfrútenlo profundamente, no se queden únicamente en el consumo pasivo a través del celular. La animación es un arte complejo que reúne múltiples disciplinas creativas y detrás de cada proyecto hay personas talentosas que trabajan incansablemente para provocar emociones genuinas y reflexiones significativas", concluye el director con pasión evidente.
El desarrollo del proyecto puede seguirse activamente en redes sociales bajo el nombre El Valle sin Rostro, mientras que el director comparte avances creativos y contenido exclusivo en su cuenta personal identificada como @eric_justo.