Después de más de cinco años de trabajo, ajustes creativos y un proceso que atravesó cambios de dirección y múltiples etapas de desarrollo, la película mexicana de animación “Mi Amigo el Sol” finalmente verá la luz ante el público. Su estreno dentro de la competencia internacional de animación del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) 2026 marca el cierre de un largo camino para un proyecto que apuesta por reconectar con las raíces culturales desde una mirada íntima y familiar.
Para la directora Alejandra Pérez González, la selección en el festival representa algo difícil de asimilar incluso ahora que la película está terminada. “Estoy muy emocionada, la verdad, no me lo creo. Cuando empezamos a hacer esta película fue increíble ver todos los temas que estaba tratando… estoy muy orgullosa de todo el trabajo del equipo que lo sufrió, que lo disfrutó. Fue muy cansado, pero estamos muy contentos”, comparte en entrevista.
Una historia que nació antes de su directora
Aunque Pérez González es quien firma la dirección, el origen del proyecto se remonta a varios años antes de su llegada. El guion comenzó a desarrollarse entre 2019 y 2020 por iniciativa del productor y guionista Miguel Ángel Uriegas junto con Jonathan Barceló. “Esta película lleva desde el 2019 gestándose. Yo no la iba a dirigir; originalmente pensaban en Eduardo Rivero, pero ya no pudo y entonces empezaron a buscar y dieron conmigo. Y así fue como entré al proyecto”, recuerda.
El proceso completo tomó más de cinco años hasta concluirse el año pasado, un periodo que evidencia la complejidad detrás de la animación independiente en México. La directora subraya el trabajo colectivo detrás de la historia, especialmente en la construcción de un relato accesible para distintos públicos. “Ellos le pusieron muchísimo coco para encontrar la manera de hacer que alguien de otro país pudiera entender de dónde vienen estas historias y acercarse un poquito a nuestra mitología. El crédito ahí sí va para ellos”, señala.
Traducir palabras en imágenes
Con experiencia como artista de storyboard, Pérez González encontró su principal aporte en la forma visual de narrar la historia. Para ella, la animación no debía centrarse únicamente en la estética, sino en la claridad emocional del relato. “Todo lo que nos repiten constantemente es que no tienes que dibujar bonito, tienes que enfocarte en la historia. ¿Se entiende? ¿Te ríes? ¿Te emociona? Entonces yo me enfoqué en cómo contarla visualmente”, explica.
Ese proceso implicó transformar el guion en secuencias que guiaran al resto del equipo creativo. Las palabras se convirtieron en imágenes capaces de transmitir humor, drama y sensibilidad sin perder la accesibilidad para públicos familiares. La directora describe la experiencia como un ejercicio constante de resolución de problemas creativos. “Me encanta cuando me entregan un guion y hay cosas que dices ‘esto no funciona’ o ‘esto qué bonito’. Todo representa un acertijo que hay que resolver. Esos retos me gustan mucho”.
Mitología para nuevas generaciones
Uno de los ejes centrales de “Mi Amigo el Sol” es acercar la mitología mexicana a nuevas generaciones sin convertir la película en una lección académica. La historia utiliza la fantasía como puerta de entrada a un universo cultural que muchas veces permanece distante del público joven.
La propia directora reconoce el valor de presentar estos relatos desde una perspectiva universal. “Es una manera de hacerlo accesible al público. No se trata de explicar todo profundamente, sino de permitir que la gente se acerque y diga ‘ah, claro’, que entienda un poquito de dónde vienen estas historias”, indica.
En la película, Xóchitl, personaje principal, utiliza el arte para explorar quién es y comprender sus raíces, mientras su padre debe confrontar la diferencia entre las historias que inventaba para vender y el significado real de esas creencias cuando se vuelven tangibles.
La animación como territorio sin límites
Para Pérez González, uno de los aspectos más estimulantes del proyecto fue trabajar dentro del lenguaje animado, un formato que considera capaz de albergar cualquier tipo de historia. “La animación da para todo. Puedes contar algo infantil, algo dramático, terror, comedia negra… lo que quieras. En este caso es una historia muy familiar, con tonos cómicos y dramáticos, pero sin irse a algo demasiado pesado”.
Ese equilibrio busca conectar con públicos diversos sin perder profundidad emocional. La película combina humor, aventura y momentos sensibles, manteniendo una narrativa accesible que permita a distintas generaciones compartir la experiencia.
La directora confiesa que la selección en el FICG tiene un significado especial, incluso personal. “Estoy muy orgullosa y nerviosa, pero más orgullosa. Es la primera vez que voy al festival y siempre había oído hablar de él. Nunca pensé que esto fuera a pasar, y ahora va a pasar”.
El estreno en Guadalajara representa apenas el primer paso del recorrido público de la película. Aunque el equipo aún trabaja en definir su estrategia de distribución, la intención es que la cinta llegue eventualmente a salas de cine. “Todavía estamos en eso, la verdad no sabemos bien cómo va a estar el tema de la distribución. Quien podría saber más es el productor, pero sí debe salir en cines. Era importante que despuntara en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara”, finaliza.
Funciones, sedes y horarios
- Hoy, a las 15:20 horas, en la Cineteca FICG - Sala 03.
- Jueves 23 de abril, a las 14:50 horas, en Cinépolis Centro Magno.
- Viernes 24 de abril, a las 20:00 horas, en Cinépolis VIP Midtown.



