Un espectáculo que transforma el tap en diálogo intercultural
La ciudad de Guadalajara se prepara para recibir una experiencia escénica única cuando la compañía de Gaëtan Farnier presente Sabor-Life is Rhythm el próximo 16 de abril en el Conjunto Santander. Este montaje fusiona el tap, también conocido como claqué, con música en vivo, humor e improvisación para construir un lenguaje común que trasciende fronteras culturales.
La filosofía del "sabor" como conexión humana
Desde Francia, Farnier expresó su entusiasmo por reencontrarse con el público tapatío: "Estamos muy contentos y agradecidos de presentarnos en Guadalajara. Tenemos muchísimas ganas". El concepto central del espectáculo gira en torno a la noción de "sabor", que según el artista representa la cultura, la gente y la conexión humana.
"El sabor siempre estará aquí y en vuestra vida", afirma Farnier, explicando que esta filosofía permea todo el proyecto dirigido por Iván Bouchain, quien buscó recuperar el espíritu integral del jazz de mediados del siglo XX.
Un elenco multicultural que reinventa tradiciones
La compañía está conformada por artistas de diferentes países unidos por la disciplina del tap. Farnier describe el enfoque como un regreso a la época en que los artistas lo hacían todo: cantaban, bailaban y tocaban música, pero con una mirada contemporánea.
"Intentamos con la mayor sinceridad representar esta cultura, pero con nuestra sociedad actual", explica el bailarín, destacando que aunque el imaginario popular asocia el claqué con el cine musical clásico, su historia es más amplia y profunda.
La improvisación como elemento distintivo
Uno de los rasgos más destacados de Sabor-Life is Rhythm es su carácter vivo y espontáneo. Aunque existe una estructura coreográfica precisa, la improvisación juega un papel fundamental en cada presentación.
"Improvisamos muchísimo. Cada show es único y muy diferente", revela Farnier, enfatizando que incluso quienes repiten la experiencia encontrarán nuevas sorpresas. Esta apertura convierte cada función en una experiencia irrepetible donde la relación con el público es central.
Autenticidad y humor en el escenario
La compañía busca generar una conexión emocional más que una comprensión técnica del tap. "Lo más importante es que podamos compartir lo que nosotros sentimos", comenta Farnier, añadiendo que el humor que atraviesa la puesta en escena no es un accesorio sino una extensión natural de la personalidad de los integrantes.
"Este show intentamos que sea súper honesto de quién somos en la vida real y de quién somos en el escenario", afirma el artista, destacando la autenticidad como motor del montaje.
El tap como lenguaje universal
Para esta presentación en Guadalajara, el escenario contará con cinco artistas entre músicos y bailarines, aunque el proyecto completo incluye más integrantes. La diversidad de trayectorias y nacionalidades representa un punto de encuentro donde el tap funciona como lenguaje común.
"Todos hablamos idiomas diferentes, pero al fin y al cabo todos nos entendemos por el tap. Nuestra pasión nos conecta", remata Farnier, destacando cómo esta disciplina trasciende fronteras.
Actividades complementarias en Guadalajara
La visita de la compañía a Guadalajara no se limita a la presentación escénica. Los días 14 y 15 de abril ofrecerán un taller de tap para bailarines con formación avanzada, y el 16 de abril por la tarde presentarán la charla "El sabor del tap".
Farnier subraya que estas actividades buscan abrir el conocimiento de esta disciplina a públicos diversos: "No pasa nada si uno no conoce nada, al contrario, todo el mundo es muy bienvenido".
La energía del público mexicano
El artista destaca especialmente la recepción que ha tenido en México: "Siempre me he sentido muy bienvenido. Aquí siempre me he notado como en casa". Contrasta esta experiencia con las variaciones observadas en Europa, donde la respuesta del público puede ser diferente aunque igualmente valiosa.
El despliegue físico que exige el espectáculo es notable, pero según Farnier, el desgaste se equilibra con el disfrute: "Nos encanta tanto lo que hacemos que damos todo lo que tenemos en el escenario". La energía que proyectan es resultado tanto del entrenamiento constante como de una entrega total durante cada función.



