Julio Scherer García: Un siglo del periodista que escribió su propia historia
La obsesión de Julio Scherer García por la libertad de expresión en la prensa mexicana definió su carrera, marcando su dirección en Excélsior de 1968 a 1976 y su liderazgo en la revista Proceso hasta 1996. En su centenario, exploramos su vida, familia y legado, un hombre que rompió el silencio entre la prensa y el poder.
Orígenes familiares y formación
Julio Scherer García nació en la Ciudad de México el 7 de abril de 1926, en un contexto de persecución religiosa bajo Plutarco Elías Calles. Descendiente de familias con raíces en la época virreinal y el Porfiriato, su linaje incluye banqueros alemanes y figuras clave en la historia mexicana. Criado en la fe católica por su madre y educado con jesuitas, absorbió principios de justicia social que influyeron en su trabajo periodístico.
Carrera en Excélsior y transformación del periodismo
Scherer García llegó a Excélsior en 1947 como ayudante de redacción, ascendiendo hasta convertirse en director general en 1968. Durante su mandato, revolucionó el periodismo al priorizar hechos sobre opinión, modificando la relación entre prensa y poder político. Su cobertura de eventos como la matanza de Tlatelolco en 1968, titulada "Recio combate al dispersar el Ejército un mitin de huelguistas", demostró su compromiso con la información libre de carga ideológica.
El Golpe a Excélsior y fundación de Proceso
En 1976, el gobierno de Luis Echeverría Álvarez consumó el Golpe a Excélsior, expulsando a Scherer García y otros periodistas. Sin desanimarse, fundó la revista Proceso, donde continuó su labor de periodismo crítico hasta su retiro en 1996. Scherer García describió a Echeverría como "hombre vil" por su papel en el atentado contra el periódico.
Espionaje y legado perdurable
Desde 1948, Scherer García fue objeto de espionaje por la Dirección Federal de Seguridad, con informes invasivos sobre su vida personal. A lo largo de su carrera, entrevistó a figuras como Fidel Castro y Ismael El Mayo Zambada, justificando su enfoque con la frase: "Si el Diablo me ofrece una entrevista, voy a los infiernos". Recibió premios como el Nacional de Periodismo y el Maria Moors Cabot, consolidando su reputación como periodista riguroso e incorruptible.
Vida personal y últimos años
Scherer García fue un hombre apasionado, dedicado a su esposa Susana Ibarra Puga, con quien tuvo nueve hijos. En 2012, una caída que fracturó su cadera marcó el declive de su salud, falleciendo el 7 de enero de 2015 a los 88 años. En sus propias palabras, "Yo sentía la muerte y la deseaba como una obsesión...", reflejando su lucha final contra la vida y la muerte.
Su legado perdura como un crisol de emociones y rigor, un periodista que nunca drenó la sangre de Excélsior de sus venas, enfrentándose al poder para siempre cambiar el panorama mediático en México.



