Los caldos calientes se convierten en aliados para enfrentar las altas temperaturas en la Ciudad de México (CDMX), según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Aunque muchas personas optan por bebidas frías o comidas ligeras durante la temporada de calor, consumir alimentos calientes puede ayudar al cuerpo a regular su temperatura. Esto se debe a que provocan sudoración y, al evaporarse el sudor, el organismo se enfría de manera natural.
¿Dónde comer caldos en CDMX?
Bajo esta premisa surge "Caldos, Caldos, Caldos", un restaurante capitalino que apuesta por recetas tradicionales y saludables. Este lugar ofrece caldos llenos de sabor, verduras y un menú ligero, ideal para cualquier época del año.
Ubicación y horarios
El restaurante se encuentra en José María Vértiz 23, colonia Doctores, Ciudad de México. Para llegar, puedes descender en las estaciones de Metro Hospital General, Niños Héroes u Obrera. El horario de atención es de martes a domingo, de 9:00 a 19:00 horas.
Opciones de caldos disponibles
Marco, propietario del lugar, explica que un buen plato de caldo ayuda a equilibrar la temperatura corporal incluso en días calurosos. El menú fijo incluye tres recetas que pueden acompañarse con pollo, res o huevo, además de arroz, frijoles, pan o tortillas recién hechas. Cada una tiene personalidad propia y sabores completamente distintos.
Puchero
El Puchero es un caldo rojo originario de Tabasco, preparado con chile guajillo. Su sabor es profundo y ligeramente especiado, combinado con el dulzor inesperado del plátano macho frito. En el tazón aparecen garbanzos, zanahoria, elote, calabaza y la proteína elegida, creando una combinación sustanciosa pero equilibrada.
Chilate
Otra opción es el Chilate, una receta guerrerense adaptada al estilo chilango. Se trata de un caldo verde preparado con chile serrano y verduras mixtas. Es el más picante del menú, aunque el sabor del chile aparece gradualmente; las verduras suavizan la intensidad y mantienen un perfil fresco y herbal.
Caldo tradicional
Para quienes buscan algo más clásico, el caldo tradicional ofrece un fondo de sabor natural y sustancioso, acompañado de pollo suave, notas de cebolla y ajo, y verduras como zanahoria y brócoli. La hoja santa aporta un aroma herbal muy particular, mientras el caldo conserva ligeros toques dulces y una sensación reconfortante. La base de todos los alimentos es un caldo de hueso preparado con días de anticipación.
Entradas y bebidas
Mientras llega el caldo, las entradas ayudan a abrir el apetito con sabores intensos. Las mollejas encebolladas combinan el sabor dulce de las mollejas con la fuerza de la cebolla y el frescor del cilantro. La frijostada es una tostada de frijol con encurtidos y queso Cotija que ofrece textura crujiente, acidez y salinidad en cada bocado. También están los elotes de plaza, con queso Cotija que realza junto con la mayonesa el sabor dulce de este antojo mexicano.
En bebidas, la propuesta apuesta por sabores poco comunes. Hay aguas frescas del día, tepache, chocoavena y mocktelería de la casa. Entre las favoritas destaca la "bebidita refrescante", un suero creado por un bartender a base de jengibre, pensado para refrescar y ayudar a la flora intestinal.
Precios y recomendaciones
De acuerdo con la experiencia en el lugar, el consumo promedio por persona ronda los 200 pesos, dependiendo de la combinación que se elija entre caldo, entradas y bebidas. Es una opción accesible para disfrutar de una comida saludable y reconfortante en pleno corazón de la CDMX.



