La actriz mexicana Marina de Tavira ha sido ovacionada en el Festival de Cannes por su actuación en la película "Siempre soy tu animal materno", dirigida por la costarricense Valentina Maurel. La cinta se proyectó en la sala Debussy como parte de la sección paralela "Una Cierta Mirada".
Una historia de reencuentros familiares
El filme sigue a una joven que estudia en Bélgica y regresa a Costa Rica para reencontrarse con su madre, interpretada por De Tavira, y con su hermana. A partir de este regreso, la película explora la complejidad de los vínculos familiares y las distintas experiencias de ser mujer en diferentes etapas de la vida.
El proceso creativo de Maurel
Durante la presentación, Valentina Maurel compartió un discurso profundamente personal. Habló del proceso de escritura y de cómo, mientras desarrollaba el proyecto, ella misma se convirtió en madre. La directora confesó que atravesó el llamado "mom brain", esa sensación de desconexión y agotamiento mental que muchas mujeres experimentan tras la maternidad, y explicó que escribió la película "escena tras escena", esperando encontrar sentido más adelante.
Maurel también destacó la importancia de que una película tan íntima llegara a Cannes, no solo para ella, sino para el cine costarricense y centroamericano. "Estamos intentando imaginar un cine más colectivo, más inclusivo y más abierto a nuevas voces", afirmó.
La necesidad de nuevas narrativas
La directora subrayó que el cine latinoamericano muchas veces ha sido visto únicamente a través de sus crisis, violencia o paisajes, y defendió la necesidad de contar también historias familiares, emocionales y personales. "Nosotros también tenemos fantasmas familiares", dijo emocionada ante el público de la sala Debussy.
Maurel cerró agradeciendo al equipo, a sus actrices y productores, así como a sus socios belgas, quienes han acompañado su cine desde que era estudiante.
Ovación y agradecimiento
Al finalizar la proyección, la película recibió una larga ovación del público en Cannes. Marina de Tavira comentó que se sentía feliz y profundamente agradecida de haber podido formar parte de "esta gran película", celebrando también la sensibilidad y la mirada de Valentina Maurel.



