Músicos de Oaxaca alzan la voz en concierto por reclamos laborales y presupuestales
En un acto de protesta pacífica que combinó arte y demanda social, integrantes de la Banda de Música del Estado de Oaxaca utilizaron su presentación en el centro histórico de la entidad para exigir mejoras sustanciales en sus condiciones laborales. Durante el concierto, los músicos desplegaron cartulinas y aprovecharon su repertorio ordinario para llamar la atención sobre problemas que arrastran desde hace años.
Reclamos salariales y de contratación
Los afectados señalaron que sus percepciones económicas no corresponden a su nivel profesional y artístico, ni a la carga laboral que enfrentan regularmente. Además, destacaron la urgente necesidad de regular sus contratos, ya que muchos trabajan bajo esquemas temporales que les impiden generar antigüedad o acceder a derechos de jubilación.
"Exigimos certeza jurídica y laboral", manifestaron los integrantes de la agrupación, demandando un diálogo directo con Flavio Sosa Villavicencio, titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta).
Falta de presupuesto para instrumentos
Otro punto crítico expuesto fue la ausencia de recursos para el mantenimiento de instrumentos. Los músicos denunciaron que, desde hace años, la autoridad responsable no ha destinado presupuesto para reparar y dar mantenimiento a sus herramientas de trabajo, obligando a cada integrante a asumir estos costos de manera individual.
Esta situación, según los afectados, refleja una desatención sistemática por parte de la dependencia cultural estatal.
Respuesta de la Seculta
En respuesta a la protesta, la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca emitió un comunicado reconociendo la validez de los reclamos. "Su reclamo salarial es justo y será atendido en la medida de las posibilidades presupuestales durante la primera quincena de abril", señaló la dependencia.
La Seculta agregó que en la respuesta se considerará el aumento no ministrado en enero, febrero y marzo, agradeciendo la comprensión y disposición al trabajo de los integrantes de la banda, incluso en días que ordinariamente son de descanso.
La protesta ocurrió durante un concierto de música sacra en el Zócalo de la ciudad, evidenciando cómo el escenario cultural se convirtió en plataforma para demandas laborales pendientes de resolución.



