El tenista español Carlos Alcaraz confirmó este martes que no participará en los torneos de Queen’s y Wimbledon, marcando así su ausencia total de la gira sobre césped debido a una persistente lesión en su muñeca derecha que lo ha alejado gran parte de este 2026.
Anuncio oficial en redes sociales
A través de sus perfiles en redes sociales, Alcaraz compartió la decisión con sus seguidores, dejando claro que los tiempos de sanación no han jugado a su favor en las últimas semanas. “Mi recuperación va por buen camino y me siento mucho mejor”, dijo el tenista español quien ha sido número uno del mundo en la clasificación de la ATP. “Desgraciadamente aún no estoy listo para poder jugar y por eso tengo que renunciar a la gira de hierba en Queen’s y Wimbledon. Son dos torneos realmente especiales para mí y los echaré mucho de menos. Seguimos trabajando para volver lo antes posible”.
El inicio del calvario médico
El calvario médico de Alcaraz inició durante su partido de debut en el torneo Conde de Godó frente al finlandés Otto Virtanen. Tras ese encuentro, el propio jugador diagnosticó la gravedad del problema al declarar: “Sentí que me venció la muñeca y es más serio de lo que esperaba”. Este contratiempo frenó en seco su temporada de polvo de ladrillo, obligándolo a bajarse de los Masters 1000 de Madrid y Roma, además de confirmar su ausencia para Roland Garros, certamen que arranca este domingo.
Impacto en su carrera
Esta desafortunada pausa representa un golpe en sus estadísticas. Por primera vez en su trayectoria, Alcaraz se perderá dos Grand Slams de forma consecutiva (Roland Garros y Wimbledon). Asimismo, se trata de su período de inactividad más prolongado desde los tres meses que estuvo fuera entre finales de 2022 y principios de 2023 por una serie de desgarros musculares.
Consecuencias en el ranking ATP
En términos de clasificación, la renuncia a la gira de hierba significa un impacto directo de 1,800 puntos perdidos en el ranking de la ATP, producto de las unidades que debía defender como campeón en Queen's (500) y como finalista de Wimbledon (1,300). Esta falta de actividad ya le costó ceder la cima del tenis mundial ante el italiano Jannik Sinner.



