Demanda millonaria ensombrece el debut de Cadillac en la Fórmula 1
El Super Bowl LX de 2026, que vio a Bad Bunny y a los Seattle Seahawks hacer historia, también fue escenario de una polémica legal que involucra a la marca automotriz Cadillac y su incursión en la Fórmula 1. Un comercial transmitido durante el icónico evento deportivo ha desatado una demanda civil por al menos 1.5 millones de dólares interpuesta por el célebre director de cine Michael Bay, conocido por éxitos como Transformers, Armageddon y The Rock.
Acusaciones de robo de propiedad intelectual
Según documentos presentados en una corte federal de Los Ángeles, Bay alega que fue contactado personalmente en noviembre de 2025 por Dan Towriss, director general de Cadillac F1, para idear, producir y dirigir el comercial que se proyectaría durante el Super Bowl. El director afirma que, tras aceptar la oferta y trabajar en conceptos creativos —incluso posponiendo otros compromisos profesionales—, fue informado semanas después de que ya no dirigiría el proyecto. Sin embargo, sostiene que las ideas que desarrolló fueron utilizadas sin autorización en el anuncio final.
La demanda, presentada el 6 de febrero de 2026, incluye acusaciones por:
- Incumplimiento de contrato verbal
- Fraude
- Indemnización por daños y perjuicios
Bay busca más de 1.5 millones de dólares en compensación, además de daños punitivos. En los documentos, describe cómo fue invitado inicialmente a participar, citando sus aportaciones previas a proyectos de General Motors, compañía matriz de Cadillac, y cómo se involucró en la conceptualización de recursos visuales que luego habrían sido reutilizados sin compensación.
La respuesta de Cadillac F1
Cadillac F1 ha respondido a las acusaciones a través de medios como The Athletic, asegurando que Bay no fue formalmente contratado. La escudería argumenta que las conversaciones exploratorias no culminaron en un acuerdo vinculante y que el concepto del comercial ya estaba desarrollado con una agencia creativa independiente antes de cualquier participación del director.
Un portavoz de la marca señaló que, si bien se habló con Bay sobre la posibilidad de dirigir el anuncio, las fechas y necesidades del proyecto no coincidieron con su disponibilidad, por lo que no se llegó a un contrato formal. Cadillac insiste en que actuó dentro de los marcos legales y creativos establecidos.
Estrategia de marketing en entredicho
La estrategia de Cadillac buscaba aprovechar la enorme audiencia del Super Bowl para revelar el diseño del monoplaza con el que debutará en la temporada 2026 de la Fórmula 1. Esta maniobra combinaba marketing automotriz con la pasión global por el automovilismo, pero la controversia legal ha ensombrecido el lanzamiento.
Si las acusaciones de Bay se confirman, Cadillac podría enfrentarse no solo a una costosa demanda, sino también a daños reputacionales significativos. La falta de transparencia durante el proceso creativo, según describe la querella, podría haber convertido una oportunidad de promoción en un problema legal de grandes proporciones.
El comercial, que mostraba el monoplaza pilotado por Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas, fue parte de una campaña más amplia que incluía mensajes en redes sociales bajo el lema "The mission begins now". Sin embargo, lo que debería haber sido un momento triunfal para la marca ahora está marcado por una batalla judicial que podría extenderse por meses.