Diablos Rojos del México imponen su ofensiva en victoria de pretemporada ante Veracruz
En un encuentro que claramente tuvo el sello de la preparación, los Diablos Rojos del México derrotaron 11-6 a El Águila de Veracruz este sábado en el Estadio Alfredo Harp Helú de la Ciudad de México. A pesar de la presencia de aproximadamente siete mil aficionados en las tribunas, el partido se desarrolló con múltiples características propias de la pretemporada, incluyendo entradas limitadas, lanzadores con conteos reducidos y numerosos cambios en las alineaciones.
Inicio ofensivo de los capitalinos
Los escarlatas establecieron su dominio desde el primer inning, actuando como visitantes administrativos en este peculiar formato. Franklin Barreto inició la ofensiva con un sencillo al shortstop, se robó la segunda base en una jugada controvertida que generó discusión entre los umpires, y finalmente anotó la primera carrera del juego impulsado por el batazo de Robinson Canó.
En esa misma secuencia, los Diablos agregaron una segunda carrera cuando Carlos Sepúlveda, segundo en el orden ofensivo, recibió base por bolas del abridor jarocho Jack Weisenburger, avanzó con el imparable de Canó y cruzó el plato gracias al rodado productor de Maikel Franco.
Respuesta inmediata de Veracruz
El Águila no se quedó atrás y respondió en la parte baja del primer capítulo. Corey Rosier negoció un pasaporte, robó la segunda almohadilla y anotó desde la intermedia con el hit de Sebastián Elizalde, quien a su vez avanzó a segunda base en una jugada de bola ocupada.
Tras el golpe recibido por Roberto Valenzuela, Carlos Franco conectó un doble productor que limpió las colchonetas y acercó a los jarochos 2-3 en el marcador. Esta entrada se jugó únicamente a dos outs debido al límite de lanzamientos establecido para estos juegos de preparación, dejando a un corredor en circulación para Veracruz.
Ritmo experimental y dominio ofensivo
A partir de ese momento, el encuentro adoptó un ritmo plenamente característico de la pretemporada, con ambos equipos probando diferentes combinaciones y estrategias. Veracruz anotó una carrera en la segunda entrada y dos más en la quinta, mientras que los Diablos Rojos fueron incrementando su ventaja de manera constante y sistemática.
Los capitalinos demostraron mayor profundidad y consistencia ofensiva al anotar:
- Dos carreras en la tercera entrada
- Dos carreras en la cuarta entrada
- Una carrera en la sexta entrada
- Tres carreras en la séptima entrada
- Una carrera en la novena entrada
Este despliegue ofensivo les permitió redondear el marcador final de 11-6, mostrando un ritmo creciente conforme avanzaban las entradas.
Poderío ofensivo y desfile de lanzadores
Dentro del ataque rojo destacó especialmente el cuadrangular de Bryan González, conectado en la séptima entrada con un hombre a bordo frente a los envíos de Nick Gardenwine. Este jonrón representó uno de los momentos culminantes de la ofensiva capitalina.
El carácter experimental del compromiso se confirmó con el extenso desfile de lanzadores:
- Siete pitchers desfilaron por el montículo de Veracruz
- Seis lanzadores fueron utilizados por el México
Esta rotación constante reflejó la intención de ambos equipos de observar y evaluar a sus peloteros de cara al inminente arranque de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).
Continuidad de la preparación
Los Diablos Rojos del México continuarán su proceso de preparación este domingo, cuando reciban a los Pericos de Puebla en el mismo Estadio Alfredo Harp Helú, en punto de las 13:00 horas. Este nuevo compromiso permitirá al equipo capitalino afinar los últimos detalles rumbo a la defensa de su bicampeonato en la Liga Mexicana de Beisbol, buscando mantener el dominio que los ha caracterizado en temporadas recientes.



