La FIFA está considerando realizar cambios en las reglas de suspensiones por acumulación de tarjetas amarillas durante la Copa del Mundo, con el objetivo de evitar que los jugadores se pierdan la final por una sanción de este tipo. La propuesta, que aún se encuentra en fase de análisis, busca modificar el sistema actual que establece que un futbolista queda suspendido automáticamente tras recibir dos tarjetas amarillas en partidos distintos.
Detalles de la propuesta
Según fuentes cercanas al organismo rector del fútbol mundial, la idea es que las tarjetas amarillas se reinicien después de los cuartos de final, de manera que ningún jugador llegue a la final con la amenaza de una suspensión por acumulación. Esto implicaría que las amonestaciones recibidas en la fase de grupos y en los octavos de final no contarían para la semifinal y la final.
Antecedentes y críticas
La medida surge tras las críticas recibidas en ediciones anteriores del torneo, donde jugadores clave se perdieron partidos decisivos por acumular dos tarjetas amarillas. Por ejemplo, en el Mundial de Rusia 2018, varios futbolistas se perdieron la semifinal o la final por esta razón, lo que generó un debate sobre la justicia de la regla.
La FIFA también evalúa otras alternativas, como aumentar el número de tarjetas amarillas necesarias para una suspensión o implementar un sistema de 'perdón' después de cierta fase del torneo. Sin embargo, la opción de reiniciar el conteo tras los cuartos de final parece ser la más viable.
Reacciones y próximos pasos
La propuesta ha sido bien recibida por algunos entrenadores y jugadores, quienes consideran que beneficiaría el espectáculo al permitir que las mejores figuras estén disponibles en los partidos más importantes. No obstante, también hay voces que advierten que podría incentivar el juego brusco en las fases iniciales.
La FIFA espera tomar una decisión definitiva en los próximos meses, antes del inicio de la próxima Copa del Mundo. El cambio requeriría la aprobación del Consejo de la FIFA y de la International Football Association Board (IFAB), que es la encargada de modificar las reglas del fútbol.
De concretarse, sería una de las modificaciones más significativas en la historia reciente del torneo, con impacto directo en la estrategia de los equipos y en la emoción de las fases finales.



