Julián Quiñones se ha convertido en el delantero mexicano más en forma de cara al Mundial de 2026. El atacante naturalizado mexicano se reportará con el entrenador Javier Aguirre después de conquistar el título de goleo de la liga árabe, al liderar con un triplete la goleada del Al-Qadsiah 5-1 sobre el Al-Ittihad en la última jornada del campeonato saudí.
Una cosecha histórica
La impresionante cosecha de Quiñones en 2026 alcanzó los 26 goles en partidos de liga, lo que lo llevó a la cima de la tabla de goleo en la última fecha. Superó por un tanto a Ivan Toney (Al-Ahli) al llegar a 33 dianas con el final del calendario. El tricolor ha sido sobresaliente en la zona de definición, con su octavo partido de dos o más goles y el tercer triplete en el campeonato.
Hat trick de sangre fría
Su más reciente hat trick lo construyó con sangre fría en los momentos definitorios. Primero, mandó a las redes un penal a los 36 minutos para poner el 2-0. Los aficionados del Al-Qadsiah aún festejaban cuando Quiñones volvió a ser determinante tras una recuperación de balón en mediocampo, lo lanzaron por el centro, hizo gala de su velocidad y al llegar al área sentenció con un remate que dejó sin opciones al arquero Predrag Rajković.
En el complemento, volvió a ser decisivo con una exquisita definición de taquito en la posición de centro delantero, para completar la cuota con la que dejó atrás a Toney y reclamar para sí mismo la bota de oro de goleo de Arabia Saudita. El estelar Cristiano Ronaldo (Al-Nassr) quedó relegado a la tercera posición con 28 dianas.
Un nivel brillante desde su llegada a Medio Oriente
El nivel que ha mostrado Quiñones desde que dejó al América de la Liga MX para mudarse a Medio Oriente es brillante. Con los goles con los que cerró su segunda campaña en la aventura árabe, llegó a 64 en 69 partidos en todas las competencias, además de tener otras 12 asistencias para goles.
Con el final de la liga árabe, en la que el Al-Qadsiah cerró en la cuarta posición del campeonato, Quiñones hará el viaje a México para ponerse bajo las instrucciones de Javier Aguirre con un halo de ser una potencial solución en la zona de ataque. Su gran nivel contrasta con el de otros delanteros mexicanos como Raúl Jiménez o Santiago Giménez, que pasan por horas bajas en sus respectivos equipos en Europa, con el Mundial de fútbol a la vuelta de la esquina.



