La rivalidad entre el América y los Pumas de la UNAM, que este domingo definirán el pase a la semifinal del Clausura 2026, tiene un origen que va más allá del traspaso de Enrique Borja. Leonardo Cuéllar, exjugador de los universitarios, asegura que el fichaje de Antonio "Toño" de la Torre fue el verdadero detonante.
El marcaje que enamoró al América
En un América contra Pumas, Toño de la Torre se convirtió en una sombra para Carlos Reinoso, la gran estrella chilena del equipo rival. Su marcaje personal fue tan perfecto que los directivos del América decidieron abrir la chequera para ficharlo. "Hubo dos iconos que hicieron esa transición de Pumas al América: Enrique Borja y Toño de la Torre, quien era mi compañero y amigo", recordó Cuéllar.
La ofensiva de los Pumas en los 70
Cuéllar destacó la poderosa ofensiva que tuvo el equipo en esa década. "Tenía a la derecha a Muñante, a la izquierda a Cándido o a Hugo; enfrente de mí estaba Spencer y arriba Cabinho. ¡Qué lujo de compañeros! Esa ofensiva marcó la transición de Pumas de ser un equipo mediano a uno grande".
El estilo que marcó una época
El legendario mediocampista, conocido por su abundante melena, explicó que su cabello largo era una moda y también un acto de rebelión. "Con el anterior entrenador, Ángel Zubieta, no me dejaba tener ni bigote ni patilla. Cuando llegó Carlito Peters, no hubo objeción. Para mí, lo importante era entregarme en la cancha".
Evolución de los Pumas en los clásicos
Cuéllar califica esa etapa como la que transformó al club, junto con los uniformes vistosos y los números grandes en la espalda. "Fue un cambio deportivo con campeonatos y jugadores de cantera. Hacíamos un futbol alegre, ofensivo. Fue la plataforma para que Pumas se convirtiera en uno de los grandes del futbol mexicano".
Actualmente, Cuéllar trabaja en la directiva del equipo femenil de Pumas y espera un duelo intenso contra el América. El equipo azulcrema está obligado a ganar en Ciudad Universitaria para avanzar a semifinales.



