Bad Bunny arrasa en audiencia del Super Bowl LX pero no rompe récord histórico
Bad Bunny cerca de récord en Super Bowl, no entra al top 3

El impacto mediático de Bad Bunny en el Super Bowl LX: cifras que marcan tendencia

El espectáculo de medio tiempo protagonizado por Bad Bunny durante el Super Bowl LX no solo dominó las conversaciones en redes sociales, sino que también logró posicionarse entre las presentaciones más vistas en la historia del evento deportivo más importante de Estados Unidos. Sin embargo, a pesar del impacto cultural generado por el artista puertorriqueño, las cifras oficiales confirman que no alcanzó el récord absoluto de audiencia ni se ubicó entre los tres medios tiempos más vistos de todos los tiempos.

Las cifras que revelan el dominio del espectáculo

De acuerdo con datos publicados por la firma de medición Nielsen, el partido en el que los Seattle Seahawks se coronaron campeones frente a los New England Patriots registró un promedio de 124.9 millones de espectadores en territorio estadounidense bajo el sistema de medición Big Data + Panel. Esta cifra representa una ligera disminución frente a la edición anterior, cuando la victoria de Filadelfia sobre Kansas City alcanzó los 127.7 millones de televidentes en el mismo mercado.

El verdadero protagonista de la noche fue el show de Bad Bunny, transmitido entre las 20:15 y las 20:30 horas, que promedió 128.2 millones de espectadores, colocándose por encima de la audiencia del propio partido. Este dato confirma el peso mediático del artista, quien llevó al escenario una producción cargada de narrativa visual, colaboraciones latinas y referencias sociales en un contexto político complejo en Estados Unidos.

La posición histórica que no alcanzó el récord

Pese a su impresionante alcance, el espectáculo de Bad Bunny no se convirtió en el más visto de todos los tiempos. Con sus 128.2 millones de espectadores, el show se ubicó como el cuarto medio tiempo más visto en la historia del Super Bowl, quedando por detrás de presentaciones que marcaron hitos generacionales:

  • Kendrick Lamar (2025) — 133.5 millones
  • Michael Jackson (1993) — 133.4 millones
  • Usher (2024) — 129.3 millones

La cercanía de estas cifras refleja cómo el espectáculo de medio tiempo ha evolucionado hasta convertirse en un evento cultural propio, capaz de competir e incluso superar al juego en niveles de audiencia. La producción de Bad Bunny, con su jersey con el apellido Ocasio y el número 64, despertó numerosas teorías y conversaciones en plataformas digitales, demostrando su capacidad para generar engagement más allá de la música.

La audiencia global que aún está por definirse

Nielsen detalló que las cifras publicadas corresponden únicamente al mercado estadounidense. La audiencia global total —que incluye transmisiones internacionales y plataformas digitales— será revelada en los próximos días. Este dato será clave para dimensionar el impacto real del show, considerando el arrastre internacional de Bad Bunny, particularmente en América Latina y Europa, donde su presentación también dominó tendencias digitales.

El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX ha confirmado una vez más que estos shows se han convertido en fenómenos culturales independientes, con Bad Bunny demostrando que su influencia trasciende fronteras y generaciones, aunque en esta ocasión no lograra superar los récords históricos establecidos por leyendas como Michael Jackson o Kendrick Lamar.