La Selección de Alemania ha participado en todas las ediciones de la Copa Mundial de la FIFA desde Italia 1934. Junto con Italia, que atraviesa una crisis de identidad, son las únicas que han levantado cuatro copas: Suiza 1954, local en 1974, Italia 1990 y Brasil 2014. Sin embargo, desde aquel último triunfo, la Mannschaft no ha logrado engranar nuevamente su maquinaria teutona.
El reto de Julian Nagelsmann
Tras la era de Joachim Löw y el breve paso de Hansi Flick, Julian Nagelsmann tiene la obligación de que Alemania supere la Fase de Grupos después de 12 años de fracasos. En el sector E, se enfrentará a Curazao, Costa de Marfil y Ecuador.
Posible regreso de un líder
Manuel Neuer, quien se retiró de la selección en 2024, apunta a regresar para defender la portería y ampliar la base de futbolistas del Bayern Múnich. Entre ellos destacan Jonathan Tah, Joshua Kimmich, Aleksandar Pavlovic, Jamal Musiala, Leon Goretzka y, hasta hace un año, Leroy Sané, ahora en el Galatasaray.
Otras opciones de Nagelsmann incluyen a Antonio Rüdiger (Real Madrid), Nico Schlotterbeck, Waldemar Anton y Karim Adeyemi (Borussia Dortmund), Kai Havertz (Arsenal), Florian Wirtz (Liverpool) y Nick Woltemade (Newcastle), todos en clubes y ligas de élite.
Altibajos en el proceso
El camino de Alemania hacia el Mundial 2026 ha tenido altibajos. Tras la eliminación en Qatar, en 2024 cayeron en Cuartos de Final de la Eurocopa ante España y el año pasado Portugal los eliminó en la Semifinal de la Liga de Naciones, donde también perdieron el tercer lugar contra Francia. En las eliminatorias, solo perdieron un duelo con Eslovaquia y terminaron líderes del Grupo A, asegurando el boleto directo.
Alemania enfrenta una gran oportunidad para dejar atrás sus únicas dos eliminaciones en la primera fase del Mundial. No obstante, un equipo acostumbrado a ser protagonista necesitará más que eso para saciar el hambre de éxito que han tenido desde el certamen que dominaron por completo en Brasil.



