La gran final del fútbol mexicano entre Pumas y Cruz Azul ha desatado una fiebre de reventa de boletos con precios que llegan a ser comparables con los de la inauguración del Mundial 2026. Los aficionados de ambos equipos capitalinos se enfrentan a cifras exorbitantes para conseguir un lugar en el Estadio Ciudad de los Deportes o en el Estadio Olímpico Universitario.
Reventa para el partido de ida
El partido de ida, programado para el jueves 21 de mayo en el Estadio Ciudad de los Deportes, tiene a Cruz Azul como local. Aunque los precios oficiales no han sido anunciados por la directiva cementera, se espera que la venta a través de la plataforma Fanki comience este lunes 19 de mayo con costos que van de 800 a más de 5 mil pesos en zonas preferentes. Sin embargo, en sitios de reventa como Viagogo, los boletos más económicos ya superan los 5 mil 844 pesos, mientras que las zonas laterales altas alcanzan los 6 mil 796 pesos. En planta baja, detrás de las porterías, los precios llegan a 8 mil 155 pesos, y la zona preferente en planta baja alcanza los 12 mil 232 pesos, siendo la más costosa. Precios similares se observan en StubHub.
Precios para el partido de vuelta
Pumas iniciará la preventa de boletos para el partido de vuelta, que se disputará el domingo 24 de mayo, el martes a las 10:00 horas, exclusivamente para tarjetahabientes de Banca Mifel. La venta general comenzará el miércoles. Se especula que los precios oficiales serán los siguientes:
- Cabecera Norte: 313 pesos
- Cabecera Sur: 504 pesos
- Pebetero: 516 pesos
- Planta Baja General: 622 pesos
- Palomar General: 707 pesos
- Palomar Goya: 781 pesos
- Palco 21 en adelante: mil 153 pesos
Sin embargo, en la reventa los precios se han disparado. Las entradas más económicas rondan los 12 mil 727 pesos en la cabecera sur, mientras que las más caras alcanzan los 165 mil 984 pesos en la zona preferente de planta baja. Usuarios de redes sociales han calificado estos precios como “impagables”, generando un intenso debate.
Expectativa y controversia
La final entre dos de los equipos más grandes de la capital genera una enorme expectativa entre los aficionados, impulsada por el buen momento de ambos clubes. Pumas busca su octavo campeonato, mientras que Cruz Azul aspira a su décima estrella. Esta situación ha sido aprovechada por los revendedores, que no dudan en inflar los precios, dejando a muchos seguidores sin posibilidad de asistir al partido.



