Este domingo, el Estadio Olímpico Universitario fue escenario de un Clásico Capitalino inolvidable, donde los Pumas de la UNAM lograron resistir la embestida del América y empataron 3-3, asegurando su pase a las Semifinales de la Liga MX. El marcador global quedó 6-6, pero los universitarios avanzaron gracias a su mejor posición en la tabla general, mientras que el resultado podría marcar el fin de la era de André Jardine como director técnico del América.
Un inicio arrollador de Pumas
Desde el silbatazo inicial, los Pumas mostraron una intensidad arrolladora. Apenas al minuto 3, Rubén Duarte aprovechó un rebote tras un intento de Carrasquilla para abrir el marcador, desatando la euforia en las gradas. El América protestó por una posible posición adelantada, pero el gol fue validado. Diez minutos después, Nathan Silva aumentó la ventaja con un cabezazo en un tiro de esquina, y al minuto 20, Jordan Carrillo, tras una espectacular bicicleta, firmó el tercer gol que parecía sentenciar la serie.
La reacción americanista
Con una desventaja de 3-0, el América reaccionó con orgullo. Pato Salas descontó con un cabezazo en un tiro de esquina, y antes del descanso, Alejandro Zendejas convirtió un penal tras una mano de Pedro Vite, poniendo el 3-2. En el último minuto del tiempo agregado, Erik Sánchez marcó un gol que fue anulado por fuera de juego tras revisión del VAR, manteniendo la ventaja parcial para los universitarios.
Segundo tiempo de infarto
En la segunda mitad, el América continuó presionando. Al minuto 60, Zendejas apareció sin marca para firmar su doblete y empatar el partido 3-3, silenciando el estadio. Ambos equipos buscaron el gol de la victoria en un ida y vuelta agotador. Juninho falló un mano a mano para Pumas, y Henry Martín estrelló un penal en el poste derecho de Keylor Navas en los minutos finales, desatando el delirio de la afición local.
Clasificación y futuro
Con el empate 3-3, Pumas aseguró su lugar en las Semifinales, donde enfrentarán a Pachuca. Por su parte, el América deberá evaluar el futuro de André Jardine, tras un torneo marcado por resultados irregulares. El Clásico Capitalino dejó una huella imborrable, con 22 jugadores entregados al límite y una afición que vibró hasta el último segundo.



