El Clausura 2026 de la Liga MX ya tiene a sus dos finalistas: Pumas y Cruz Azul. Ambos equipos capitalinos, con una rica historia y tradición, se enfrentarán en la serie definitiva para coronar al nuevo campeón del fútbol mexicano. Este duelo promete ser épico, ya que no solo está en juego el título, sino también el orgullo de una rivalidad que ha crecido en los últimos años, conocida como El Clásico de la Obsesión.
¿Por qué se llama El Clásico de la Obsesión?
Desde hace décadas, Pumas y Cruz Azul compiten por la afición en la Ciudad de México, donde también destacan el América, máximo campeón, y las Chivas, con su identidad de jugadores mexicanos. Sin embargo, ambos equipos cuentan con seguidores leales en la capital y en todo el país. Esta competencia ha generado una interacción feroz, especialmente en redes sociales, donde los aficionados han acuñado el término El Clásico de la Obsesión. Aunque no se sabe con certeza quién lo originó, la razón es clara: el rechazo mutuo y la intensidad de la rivalidad.
Antecedentes de la rivalidad
Cruz Azul dejó atrás las famosas cruzazuleadas en 2020, cuando rompió una sequía de más de 20 años sin título de Liga MX. Desde entonces, los celestes han sumado trofeos como la Concacaf Champions Cup, Copa MX, Campeón de Campeones y la Leagues Cup. Un hito reciente fue la Concacaf Champions Cup de 2026, ganada precisamente en el Estadio Olímpico Universitario ante el Vancouver Whitecaps, equipo que eliminó a los Pumas. Durante su estancia en CU como locales, los cementeros nunca perdieron en ese inmueble.
Por su parte, los Pumas presumen de haber infligido la mayor cruzazuleada histórica: un 4-0 en el Apertura 2020 que les dio el pase a la final. En enfrentamientos de liguilla, los auriazules tienen un saldo favorable de cinco victorias contra dos de La Máquina. La afición universitaria destaca La Garra y el carácter en instancias decisivas, algo que Cruz Azul ha sufrido en años recientes, perdiendo finales y eliminatorias en los minutos finales.
El camino a la final
En el torneo regular, ambos equipos protagonizaron un intenso empate 2-2 en el Estadio Olímpico Universitario. Ahora, la final se disputará en el mismo escenario. Por un lado, Efraín Juárez busca cortar la racha más larga sin título en la historia de Pumas. El Filósofo, como es conocido, ha citado pasajes bíblicos y la historia de Ícaro en conferencias, liderando al equipo como superlíder del torneo. Enfrente, Joel Huiqui, autor de La Muertinha como jugador, asumió el cargo hace semanas para reemplazar a Nicolás Larcamón y podría convertirse en el entrenador campeón con menos tiempo dirigiendo al equipo.
¿Qué está en juego?
- Pumas busca su primer título en 15 años, cortando la sequía más larga de su historia.
- Cruz Azul busca su décima estrella, uniéndose al selecto grupo de equipos con doble dígito de campeonatos nacionales.
Todo apunta a una final memorable. Como dicen los aficionados: Será película.



