Hay partidos que los futbolistas esperan toda una vida para vivirlos. Para Santiago Sandoval, este sábado en el Estadio Akron fue ese momento. Titular por las ausencias de Roberto Alvarado, Brian Gutiérrez y Armando González, y con Hugo Camberos fuera de forma, Sandoval recibió la oportunidad que llevaba meses esperando en silencio. Respondió con un doblete, el primero en su carrera, que le dio a las Chivas el pase a las semifinales del torneo Clausura de la Liga MX.
La noche soñada de Sandoval
Al final del partido, Sandoval no habló como alguien que acaba de descubrirse. Habló como quien sabía desde hace tiempo lo que podía lograr. "Trabajando, no es este torneo, se viene trabajando desde hace tiempo", declaró el delantero rojiblanco. "Por fin se nos da lo que en realidad nos merecemos, porque nadie ve el sacrificio que tiene el equipo."
Sus dos goles siguieron el mismo patrón de quien sabe estar en el momento exacto para marcar diferencias. El primero lo consiguió al meter la pierna a un disparo que iba desviado para mandarlo a las redes. Tan solo tres minutos después, realizó un acrobático remate de cabeza a un centro de Omar Govea que llegó al corazón del área.
Superando la adversidad
Su noche más relevante como profesional fue la que le dio a Chivas el pase a las semifinales, pese a la adversidad de un marcador en contra de 3-1 y las ausencias de cinco titulares que estaban concentrados con la Selección Mexicana de cara al Mundial. "El profe, desde el principio, siempre fue bien claro: siempre va a jugar el que esté mejor, porque lo más importante es el equipo", señaló Sandoval.
Gabriel Milito ha construido un vestuario donde la jerarquía no se hereda, sino que se gana. Esta noche, Sandoval fue el mejor.
Lo grupal por encima de todo
Cuando se le preguntó por su actuación personal, el delantero fue explícito en hacia dónde miraba. "Estoy muy contento de lo personal pero, te lo juro, más en lo grupal", declaró. Y luego fue más lejos: "El equipo está a tope, te lo juro que estamos para cosas grandes."
No era euforia postpartido. Era la certeza de un grupo que remontó lo irremontable sin sus figuras, en un estadio que pronto le pertenecerá a la FIFA, ante una afición que nunca dejó de creer. Chivas avanza a semifinales con Sandoval como protagonista inesperado y con la convicción de que este equipo, cuando toca y mueve, es capaz de lo que sea.



