Seahawks se proclaman campeones del Super Bowl 2026 con dominio defensivo
Los Seattle Seahawks han logrado una victoria contundente en el Super Bowl LX, imponiéndose 29-13 a los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara. Este triunfo les otorga su segundo Trofeo Vince Lombardi en la historia de la NFL, tras el obtenido en 2013, y marca un hito significativo para la franquicia.
Un partido definido por la defensiva y el control
El encuentro se caracterizó por un ritmo denso y un enfoque defensivo, donde durante tres cuartos no se registraron touchdowns. Los Seahawks demostraron una paciencia estratégica, evitando errores y manteniendo el control del campo. Sam Darnold, en su primer año con el equipo, lideró la ofensiva con disciplina, acumulando 202 yardas por aire y un pase de anotación, sin forzar jugadas innecesarias.
En el terreno de juego, Kenneth Walker III fue fundamental, corriendo para 135 yardas y añadiendo 26 por recepción, totalizando 157 yardas desde la línea de scrimmage. Su desempeño constante desgastó a la defensiva rival y contribuyó al dominio ofensivo de Seattle.
La defensiva de Seattle dicta el resultado
La defensiva de los Seahawks fue decisiva, capturando seis veces a Drake Maye, el mariscal de campo de los Patriots, y forzando un balón suelto que resultó en una anotación clave. En el último cuarto, Devon Witherspoon provocó el balón suelto, y Uchenna Nwosu lo devolvió 44 yardas para touchdown, sellando la victoria.
Maye, a pesar de lanzar más de 250 yardas, sufrió dos intercepciones y un balón suelto, evidenciando dificultades bajo presión. La única anotación de Nueva Inglaterra llegó en una rápida serie con Mack Hollins, pero fue un destello efímero en un partido dominado por Seattle.
Récords y momentos clave
Jason Myers, el pateador de los Seahawks, convirtió cuatro goles de campo y estableció un nuevo récord en el Super Bowl con un quinto, manteniendo el marcador a favor de Seattle hasta el último cuarto. Posteriormente, el touchdown aéreo de Darnold a AJ Barner con 13:24 por jugar inclinó definitivamente el partido.
Este triunfo permite a los Seahawks superar el recuerdo de la derrota en el Super Bowl de 2015, donde una jugada controvertida les costó el título. En esta ocasión, la franquicia demostró madurez y control, dominando el encuentro de principio a fin sin necesidad de justificaciones.
Con esta victoria, Seattle no solo suma su segunda corona en la NFL, sino que redefine su legado, dejando atrás viejas heridas y consolidándose como un equipo de élite en la liga.