Escalofriante caída de Cande Moreno en pista olímpica: repite lesión de rodilla
El fantasma de las lesiones graves ha vuelto a sembrar el pánico en las competencias alpinas de los Juegos Olímpicos de invierno, impactando a espectadores y competidores por igual. Mientras el mundo del deporte intentaba recuperarse del shock por el accidente de la leyenda estadounidense Lindsey Vonn, la pista olímpica ha cobrado una nueva víctima de manera brutal. Esta vez, el drama lo protagonizó la esquiadora andorrana Cande Moreno, de 25 años, quien vivió una auténtica pesadilla durante su descenso, dejando imágenes que helaron la sangre de los asistentes.
Detalles del accidente y evacuación urgente
La atleta, que portaba el dorsal 26 y enfrentaba su segunda participación olímpica tras su debut en Beijing 2022, vio cómo su ilusión se transformó en tragedia en cuestión de segundos. Todo ocurrió en el primer sector del recorrido, una zona ya conocida por ser extremadamente peligrosa. Tras realizar un salto a alta velocidad, el aterrizaje de Moreno resultó desastroso. Las cámaras de televisión captaron el momento exacto y desgarrador: su rodilla izquierda se dobló violentamente hacia adentro al tocar la nieve, provocando que perdiera el control absoluto de su cuerpo y saliera proyectada con fuerza inusitada contra las redes de seguridad.
El impacto visual fue devastador, pero el sonido ambiente resultó aún más perturbador. Cande Moreno quedó tendida en el centro de la pista, incapaz de moverse, mientras sus gritos de dolor resonaban en la montaña. Los servicios médicos reaccionaron de inmediato, corriendo para asistir a la competidora que se retorcía sobre la nieve, evidenciando la gravedad de la lesión. La evacuación se realizó bajo un protocolo de máxima urgencia, recordando inevitablemente la escena vivida horas antes con Lindsey Vonn.
La maldición de la pista y un sueño roto
Para Cande Moreno, este accidente tiene un tinte de cruel ironía, pues parece que llueve sobre mojado en su carrera. Esta pista en específico parece tener una maldición personal contra ella, ya que es el mismo escenario donde sufrió una caída en 2024 que también derivó en una rotura de rodilla. El destino quiso que la historia se repitiera casi cuadro por cuadro, justo cuando la andorrana atravesaba el mejor momento de su vida profesional.
La esquiadora llegó a esta cita olímpica con la moral en alto y un nivel competitivo envidiable. Apenas unas semanas atrás, Moreno escribió su nombre en los libros de historia del deporte de su país al conseguir un espectacular tercer lugar en el supergigante de la Copa de Europa de Sarntal, en Italia. Ese podio significó el mejor resultado jamás alcanzado por una mujer andorrana en una prueba de velocidad dentro del circuito continental, superando incluso la destacada cuarta posición que su compatriota Jordina Caminal logró en diciembre pasado en St. Moritz, Suiza.
Cande Moreno llegó a la competencia con la esperanza de consolidar ese ascenso meteórico, pero la montaña, implacable y peligrosa, decidió escribir un capítulo mucho más oscuro en su trayectoria. Hasta el momento, el diagnóstico oficial es una incógnita, y la prensa internacional se mantiene a la espera del comunicado que emita la Federación Andorrana de Esquí (FAE) para conocer el alcance real del daño físico. No obstante, las primeras impresiones de los expertos sugieren una lesión mayor que podría comprometer su futuro deportivo inmediato, dejando a la comunidad deportiva en vilo por su recuperación.