Cierre fronterizo por gusano barrenador afecta ganadería; México busca mitigar daño económico
A pesar de los esfuerzos intensivos del Gobierno mexicano para contener la plaga de moscas infectadas con gusano barrenador, la frontera con Estados Unidos para el comercio de ganado permanece cerrada, sin una fecha definida para su reapertura. Este bloqueo comercial representa un impacto económico significativo para los productores ganaderos del norte de México, quienes dependen crucialmente del mercado estadounidense para exportar ganado y productos cárnicos.
Medidas de control implementadas por México
Durante su conferencia matutina del 9 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detalló las estrategias que el Gobierno federal está ejecutando para reducir la presencia del insecto y atender las consecuencias económicas derivadas de la restricción comercial. Entre las acciones clave se encuentran:
- Liberación de moscas estériles: Esta técnica busca interrumpir el ciclo reproductivo del insecto, eliminando así las larvas responsables de la enfermedad.
- Instalación de trampas: Se han colocado dispositivos no complejos que capturan a las moscas, ayudando a disminuir su población de manera efectiva.
Sheinbaum enfatizó que estas medidas son parte de un trabajo continuo y coordinado, respaldado en algunos casos por recursos y apoyo de Estados Unidos, aunque aún no han sido suficientes para persuadir a las autoridades estadounidenses de reabrir la frontera.
Coordinación con estados del norte para fortalecer la producción
La mandataria también destacó la colaboración del Gobierno federal con varios estados del norte del país para fortalecer la producción de carne con estándares que permitan su exportación. En particular, se mencionó el trabajo con:
- Sonora, Durango y Coahuila: Para el desarrollo de centros de producción integral de carne destinada a la exportación.
- Tamaulipas: Con el cual se están manteniendo conversaciones debido a su interés en unirse a estas iniciativas.
Este enfoque busca no solo mitigar el impacto económico actual, sino también preparar al sector ganadero para futuras oportunidades comerciales una vez que se resuelva la crisis sanitaria.
La reapertura depende de Estados Unidos
Sheinbaum reconoció abiertamente que la decisión final sobre la reapertura de la frontera para el comercio de ganado recae en el Gobierno estadounidense. Aseguró que México mantiene un diálogo constante y continúa implementando acciones para controlar el gusano barrenador, pero subrayó que la autorización depende de las evaluaciones y criterios de las autoridades vecinas.
El cierre prolongado ha generado incertidumbre entre los productores, quienes enfrentan pérdidas económicas y desafíos logísticos. La presidenta reiteró el compromiso del Gobierno mexicano en apoyar a este sector clave de la economía nacional, mientras se busca una solución definitiva a la plaga.



