Productores de leche de la región centro de Veracruz realizaron una protesta este martes al vaciar cientos de litros de leche descompuesta frente a las oficinas de Liconsa en Xalapa, capital del estado. La acción busca denunciar que fueron dados de baja sin previo aviso del programa federal Leche para el Bienestar, lo que los ha dejado sin comprador, sin ingresos y con pérdidas que superan los 400 mil pesos diarios.
Detalles de la protesta
Los ganaderos, provenientes de localidades como Acajete, La Joya, Xico, Naolinco, Palma Sola, Piedras Negras e Isla, afirmaron que la exclusión ocurrió de manera repentina. Los centros de acopio dejaron de recibir su producción bajo el argumento de supuestos incumplimientos administrativos. Sin embargo, los afectados aseguran que cumplen con la documentación requerida y los parámetros de calidad, por lo que atribuyen la suspensión a decisiones internas no explicadas.
Impacto económico y falta de alternativas
De acuerdo con el Frente Nacional Lechero, al menos 170 productores de la región central quedaron fuera del padrón, lo que representa una pérdida diaria de aproximadamente 20 mil litros de leche. No existe un mercado alternativo capaz de absorber ese volumen, ya que los queseros locales no tienen la capacidad de procesamiento necesaria. La leche termina descomponiéndose en los tanques, como la que fue derramada hoy frente a Liconsa.
Miguel Franzoni Hernández, dirigente del Frente, señaló que la baja automática dejó a los ganaderos sin contrato, sin explicación y sin posibilidad de cubrir los costos de alimentación y manejo del ganado. "No podemos seguir tirando la leche. Cada día que pasa es un golpe directo a la economía de cientos de familias", advirtió.
Exigencias y amenazas de escalada
Los productores exigen la intervención de las autoridades para gestionar su reincorporación inmediata al programa federal y evitar que la crisis se extienda a los 10 centros de acopio afectados en el estado. Advirtieron que, si no hay respuesta en las próximas horas, las protestas escalarán a nivel estatal y posteriormente nacional, con más derrames de leche y posibles bloqueos carreteros.
La escena de la leche derramada sobre el pavimento, un recurso extremo no utilizado desde hace más de una década, evidencia la falta de comunicación entre las acciones operativas de los programas federales y el discurso oficial de apoyo a los productores, lo que se traduce en pérdidas significativas.



